Los Reyes Magos
del fútbol

El fútbol español se toma cada año una tregua por Navidad. Los apremios del partido a partido, las buenas rachas y los pequeños baches quedan aparcados temporalmente. Pero entre estas fiestas y el mundo del balón siempre ha existido una conexión más profunda.

Sea o no obra del espíritu de la Navidad, los futbolistas de LaLiga tienden a desprenderse ahora de esa coraza de distancia que a veces les rodea, mientras los clubes abren las puertas de los entrenamientos a sus aficiones, especialmente a los más pequeños.

La infancia es, posiblemente, el gran vínculo que conecta el fútbol y la Navidad. Y el deporte la recompensa en estas fechas con nuevas dosis de ilusión. Los jugadores son más cercanos y muestran su lado más solidario. Es ya una tradición que las estrellas de cada equipo se acerquen a los hospitales para saludar y llevar regalos a los niños que peor lo pasan, como ha hecho en más de una ocasión, por ejemplo, Lionel Messi. El sencillo gesto de una visita a los pequeños enfermos siempre logra el objetivo de dibujar una sonrisa en sus rostros.

Messi y Piqué, comprometidos con la infancia en Navidad.

Pero muchas figuras de LaLiga se han atrevido a lo largo de los años con otro clásico de la Navidad: el de transformarse en rey mago en las populares cabalgatas. Entre el anonimato del disfraz y la celebridad del nombre, Sergio Ramos, David Albelda, Claude Makelele o Ruud Van Nistelrooy, entre otros, se han vestido alguna vez de Melchor, Gaspar o Baltasar para darse un baño de masas muy diferente al que conocen y repartir ilusión lejos de su medio natural.

Otro de los futbolistas más populares de LaLiga, el bético Joaquín Sánchez, hizo el papel de Gaspar en su ciudad natal, El Puerto de Santa María, en 2003, hace ya 16 años, y repitió en 2012. El jugador gaditano ha protagonizado otros gestos de solidaridad en el municipio, ya que apadrina en la localidad un campo de fútbol de la Fundación Cruyff que lleva su nombre y que está destinado a niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad. Con el mismo proyecto, hace solo unos días regaló 200 balones en Cádiz en una acción enmarcada en el mismo proyecto.

Joaquín Sánchez es Gaspar en El Puerto de Santa María
Joaquín Sánchez es Gaspar en El Puerto de Santa María.

El propio Sergio Ramos, otro veterano de LaLiga, se pintó el rostro para hacer de Baltasar en la cabalgata de su pueblo natal, Camas, en 2009, cuando ya era jugador del Real Madrid. Unos guantes ocultaban el color de sus manos, aunque un espectador atento podría haber sospechado del contraste con el brazo que asomaba por la manga de su disfraz.

Pero quizás es en Valencia donde se ha cultivado a lo largo de los años la más estrecha relación entre el fútbol y las tradicionales cabalgatas. El portugués Miguel, el italiano Amedeo Carboni, o los españoles Fernando Morientes y David Albelda, todos exvalencianistas, fueron reyes por un día. Miguel, como Baltasar en 2006, y Morientes, apenas reconocible en el papel de Melchor en el municipio de L'Eliana en 2009, se sentaron en los tronos de sus majestades de oriente aún en activo, mientras que los dos históricos capitanes del club se convirtieron en reyes cuando ya habían colgado las botas. El italiano lo hizo en 2009 y el español en 2014, ambos encarnando convincentemente a Gaspar.

Amadeo Carboni es Melchor en Valencia
Amadeo Carboni es Melchor en la cabalgata valenciana.

Otros exfutbolistas, como Rafael Gordillo o Ruud Van Nistelrooy vivieron también la experiencia. Ambos se caracterizaron de Baltasar tras un concienzudo trabajo de maquillaje. El exbético y exmadridista fue protagonista de la cabalgata de Sevilla en 2012, mientras que el holandés, también exmadridista, pudo comprobar el fervor de los niños españoles por los reyes en Marbella en 2013, poco después de abandonar el fútbol en el Málaga CF. El histórico goleador de la Premier League y de LaLiga no sólo paseó por la ciudad, sino que tuvo tiempo de visitar el hospital.

Rafa Gordillo disfrazado de Baltasar
Rafa Gordillo disfrazado de Baltasar

Todos ellos demostraron una vez más la fuerza del fútbol como generador de ilusión, esta vez en una comunión especial con la magia de unos días tan estimulantes para los más pequeños.