01 de octubre de 2019
01.10.2019
La Opinión de A Coruña
la feliz gobernación

¿Qué les decimos, electrónica o juegos de azar?

30.09.2019 | 20:47
¿Qué les decimos, electrónica o juegos de azar?

Cruzados hacen cruzados,

Escudos pintan escudos,

Y tahúres muy desnudos

Con dados ganan condados; Ducados dejan ducados,

Y coronas majestad,

¡Verdad!

Luis de Góngora

Solo hablamos de dinero, a propósito de la informática y de la electrónica, de los diarios bombardeos mediáticos para que el alumnado se dedique a estos estudios sin saber a ciencia cierta para qué les van a servir, recapacitemos, porque nadie es capaz de decírselo; simplemente les orientan a esas disciplinas porque los robots parece que son el presente y el futuro; mas alguien tendrá que crearlos y programarlos ¿hasta cuándo?, ¿qué perspectiva podemos darles a los jóvenes que se debaten entre la FP superior y los grados universitarios? No se trata de apretar tornillos, eso ya lo hacen los robots desde hace tiempo, a ellos simplemente hay que decirles qué han de hacer y obedecerán, sin tiempo de descanso para el bocadillo, si acaso habrá que reponer las baterías y siempre habrá un sustituto en su puesto de trabajo. Si me pregunta algún aspirante a filólogo, filósofo, comunicador u otras hierbas, le diría que adelante con los faroles, que no se ponga límites ni fronteras, que hay praderas en las que sus antecesores no han podido pastar, pero que ellos y ellas sí serán capaces.

El problema es que nos encontramos con la cruda realidad de adolescentes que ahogan a recién nacidos, porque no han recibido la educación que merecían en su familia ni en la poca escolarización que puedan haber tenido.

El problema es que nos encontramos con publicidad y acceso gratuito al juego en las redes, en las esquinas de las calles, en locales cercanos a los institutos, sin olvidar los propios domicilios. Hablan del repunte de la droga barata, es un problema, sin duda. Pero no se le pone coto al juego legal, nadie comprueba la edad de los jugadores. Seguimos con las sotanas a cuestas y los pecaminosos preservativos.

En resumen, algo habrá que contarles, ¿no? ¿Qué les decimos?, ¿que se cuelguen de las pantallas?, ¿que apuesten en las máquinas de los bares?, ¿que apuesten en internet? No quiero parecer un burraco antisistema, pero si el estado no hace algo para contener el riesgo que corren los jóvenes con la ludopatía, habrá que hacérselo mirar.

Pero que conste que tampoco es cosa de nuestro siglo, la historia está plagada de ejemplos, Góngora sabía de eso del naipe, como jugador empedernido, no había más tragaperras que dados y cartas. Habrá que legislar sobre ese tráfico putrefacto y su publicidad en todos los medios y a todas horas no sé cómo, pero me gustaría leer algo en la campaña electoral. El Estado es parte del negocio por los impuestos de las ganancias visibles ¿Qué pasa con las que fluyen por la fibra óptica?

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook