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Matías Vallés

Tecnosánchez contra las curvas

Vale que Sánchez pacta con terroristas y golpistas, lo cual le obliga a redundar en que “tenemos un país, España”. Vale que aprueba todas las leyes con menos de un tercio de los diputados. Esta suma de fragilidades acentúa el milagro de su perduración. Encantado de sí mismo, ha creado el narcisismo social que derrama con generosidad, un fenómeno sin precedentes en La Moncloa. No rehúye el comentario pomposo de sí mismo, en “si tuviera que resumir la acción del Gobierno”.

El problema de vivir a saltos mortales es que la insaciable sed de la audiencia obliga a acentuar el riesgo, y así llega la reinvención de Tecnosánchez, el primer estadista que engalana un balance navideño con gráficos macroeconómicos en lugar de árboles luminosos. Una “rendición de cuentas” literal, una plaga numérica destinada a demostrar que el presidente del Gobierno no solo domina la jerga de la “empleabilidad”, sino que está “doblegando la inflación”, igual que doblegaba la curva de contagios de la COVID.

El grafómano Tecnosánchez en guerra contra las curvas, porque sus rivales humanos se le quedaron pequeños. “Cumpliendo” que es gerundio. Frente a la plenitud autocumplida de un presidente que se ha creado a sí mismo, palidecen la orfandad de Yolanda Díaz que no logra pastorear las microizquierdas, o los mil padres y padrinos de Feijóo. El presidente todavía no ha logrado doblegar las curvas de los sondeos preelectorales, por lo que efectúa un balance de confrontación, retador cuando se pregunta retóricamente “a qué intereses sirven” derecha y ultraderecha. El radical que combina con todo ha doblegado incluso a la Corona. Atendiendo la comparecencia que el líder del ejecutivo quiere oficializar, adquieren sentido las excesivas menciones navideñas del Rey a Europa, que allanaban una presidencia de la UE que coincidirá con las generales a favor del PSOE. Si Zapatero se conformaba con estar en la Champions continental, el gran doblegador va más allá con “un país, España” que genera las «soluciones “europeas”. Tal vez la única forma de gobernar este país España consista en desafiar a la realidad.

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