22 de septiembre de 2012
22.09.2012

Dos vecinos de O Grove mueren por asfixia al caer en una fosa séptica

Los fallecidos son José Daniel Franco Iglesias, de 58 años, y José Manuel Otero Aguiño, de 25 .Parece que uno de ellos se precipitó al foso y su compañero trató de salvarlo

22.09.2012 | 07:05
Momento en el que los equipos de rescate intentan sacar de la alcantarilla a una de las víctimas. / muñiz

Los vecinos de O Grove José Manuel Otero Aguiño, de 25 años, y José Daniel Franco Iglesias, de 58, fallecieron ayer como consecuencia de un accidente laboral. Por causas que se desconocen se precipitaron al interior de una fosa séptica que, como demostraron las mediciones realizadas por los servicios de emergencias, estaba saturada de sulfuro de hidrógeno. Los dos operarios murieron intoxicados sin que los equipos de emergencias pudieran conseguir reanimarlos, a pesar de los intentos realizados.

Todo ocurrió al filo de las cinco y media de la tarde, cuando se dio la voz de alarma. Los efectivos de emergencias de Protección Civil de O Grove se personaron inmediatamente, y tras conseguir rescatar a los dos trabajadores que se encontraban dentro de la fosa, los equipos médicos trataron de reanimarlos.

Esas maniobras se prolongaron hasta poco después de las seis, cuando los equipos médicos desistieron y certificaron la muerte. Se cree que desde que cayeron al foso hasta que fueron rescatados "pudieron pasar entre 20 y 30 minutos", pues al parecer "aún tardaron un rato en darse cuenta de que habían desaparecido", indicó la policía.

No obstante, los cuerpos permanecieron tendidos en el suelo hasta pasadas las nueve de la noche, a la espera de las diligencias oportunas por parte de la jueza y un inspector de Trabajo desplazados. La fosa en la que se cayeron es una especie de alcantarilla, de apenas tres metros de profundidad, y en cuya parte inferior se acumulaba apenas un metro de aguas sucias procedentes de la industria de transformación y comercialización de mejillón Frigoamegrove, una empresa filial de la cooperativa de bateeiros Amegrove que se inauguró en 2005 en el barrio de Porto Meloxo.

Lo que sucede es que en el fondo de la citada alcantarilla o tubo de tres metros hay un habitáculo de dos metros de alto por dos metros de ancho que hace las funciones de pozo, y donde se acumulan las aguas sobrantes de la industria. Fueron los gases acumulados ahí los que mataron a Otero Aguiño, que al parecer habría sido el primero en precipitarse al vacío, y a Franco Iglesias, que se habría metido detrás para tratar de salvarlo.

En cualquier caso todo son especulaciones, y tendrá que ser la investigación abierta la que esclarezca toda la verdad sobre lo sucedido. Sobre las causas, según fuentes de la empresa, se trata de una fosa séptica "a la que nunca se baja", y que se limpia desde el exterior. Se cree que quizás los operarios iban a limpiarla.

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