Una fuga de gas en una bombona de butano que alimentaba las lámparas de las instalaciones causó ayer una deflagración y posterior incendio en una granja de perdices de Tui. El fuego afectó a uno de los ocho departamentos en que se dividen las instalaciones y provocó la muerte de decenas de aves recién nacidas que había en ese habitáculo, de unos 16 metros cuadrados.

El responsable de la granja afirmaba ayer que unas trescientas aves recién nacidas murieron en el incendio. No resultaron afectadas las de las otras habitaciones. "Si me coge delante de la puerta no lo cuento; al final todo quedó en un susto", relataba el hombre poco después.

La alerta saltó pasadas las once de la mañana y al lugar acudieron bomberos de Baixo Miño y Guardia Civil. El responsable de la granja detectó una fuga y cortó el gas. Pero ya más tarde, debido posiblemente a que quedó una pequeña bolsa de gas, ocurrió el siniestro. El hombre estaba trabajando en otra de las zonas, por lo que no resultó herido. Aunque el incendio no fue fuerte, se levantó intensa humareda.

Y los bomberos también se movilizaron el sábado por un incendio en Xesnatura, en el polígono de As Gándaras. El fuego afectó a una máquina y a una zona de almacenaje.