20 de febrero de 2019
20.02.2019
La Opinión de A Coruña

El marido que encargó matar a un edil de Llanes contactó con sicarios de la droga

Pedro Luis N.A., con antecedentes por tráfico de estupefacientes, encargó el crimen a dos argelinos y un vasco tras descubrir la relación que Ardines mantenía con su mujer

20.02.2019 | 00:49
Pedro Luis N.A. sale de su domicilio, ayer, tras su detención.

Seis meses después del asesinato del concejal del municipio asturiano de Llanes Javier Ardines -que fue atacado en la madrugada del 16 de agosto a las puertas de su casa cuando se dirigía a pescar- la Guardia Civil culminó ayer la parte fundamental de su investigación con el arresto de los cuatro presuntos responsables del crimen: dos españoles y dos argelinos. Uno de los dos arrestados de origen extranjero se encuentra actualmente en prisión en Suiza. Los otros tres -que ya han sido trasladados a Asturias-, fueron detenidos en sus domicilios de Bilbao y Amorebieta. Dos de ellos durmieron en la Comandancia de Gijón, otro en el cuartel de la Guardia Civil de Llanes. Al parecer el cabecilla de toda esta trama era Pedro Luis N. A., un hombre de 48 años que está casado con la prima de la mujer de Ardines. Este presunto instigador del crimen -un vasco con antecedentes penales por temas relacionados con el tráfico de estupefacientes en su juventud y padre de dos hijos adolescentes-, contactó con los otros tres arrestados supuestamente al enterarse de que su mujer mantenía una relación sentimental con Javier Ardines, según creen los investigadores, que tratan de dilucidar, entre otras cuestiones, por qué decidió dejar pasar tiempo desde que supo de la supuesta relación sentimental del edil con su mujer para encargar su muerte.

El pasado noviembre los funcionarios recibieron las pruebas de ADN con las que se consiguió identificar a los responsables del suceso. Se trataba de tres personas con antecedentes penales por tráfico de drogas. La triangulación de los teléfonos móviles de los acusados acabó de confirmar su presencia en las inmediaciones de la casa de Ardines el día del crimen.

Ya entonces, los agentes centraron el tiro. Sabían que el crimen era pasional y que había sido encargado. Se buscaba a un familiar de Ardines que tenía amplio conocimiento de la zona y con residencia fuera del Principado. Pero sabían que este acusado no había actuado solo. Buscaron en los hoteles de la zona de Nueva de Llanes para intentar localizar a extranjeros que no visitaran de forma habitual la zona. El familiar resultó ser Pedro Luis N. A., el encargado de una empresa eléctrica que hace años se había comprado una casa de veraneo cerca de la de Ardines.

Según los investigadores, Pedro Luis N. A. encargó el crimen a J. M. B., quien a su vez habría contactado con los dos argelinos, con los que finalmente ejecutó el encargo poniéndole una trampa a Ardines. Ambos implicados tenían antecedentes por el cultivo de marihuana, por lo que todos están relacionados con el mundo de la droga. Los tres pusieron dos vallas de obra en el camino que lleva a la casa de Ardines. Aún no eran ni las seis de la madrugada. Parecía el crimen perfecto. No había testigos ni cámaras. Solo un vecino escuchó gritos, aunque no pudo precisar más. Los tres asaltantes atacaron a Ardines y le asfixiaron hasta causarle la muerte. Dejaron su cuerpo tirado en plena carretera y se fugaron. Uno de los sicarios se marchó a Suiza para seguir con su periplo delictivo. Tenía un encargo que supuso que finalmente se le identificara. Fue precisamente su arresto en Suiza lo que permitió confirmar con el ADN que era uno de los autores del crimen de Ardines. Los investigadores ya han solicitado su extradición.

Los detenidos presenciaron ayer los registros domiciliarios que los investigadores realizaron en las viviendas de Bilbao y Amorebieta. Horas después, la Guardia Civil condujo a los detenidos a Asturias, donde se espera que en las próximas horas continúen las investigaciones antes de su puesta a disposición judicial.

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