12 de marzo de 2019
12.03.2019
La Opinión de A Coruña

La gallega que murió en el avión iba a dar clases de inglés a niños en Kenia

Era la primera vez que viajaba a África como cooperante, tras trabajar y vivir siete años en Londres - Hace 15 días estuvo en la casa familiar donde contó sus proyectos

12.03.2019 | 00:58
Tareas de búsqueda entre los escombros del avión accidentado en Etiopía.

La familia de Pilar Martínez Docampo, en Cangas, amanecía entre mensajes de condolencias, pésames de los vecinos y rodeada de medios de comunicación. A pesar del tiempo transcurrido desde la comunicación consular el domingo que confirmaba la muerte de esta mujer de 32 años y menor de cuatro hermanos, en el accidente aéreo del avión Boeing 737, que se estrelló en Etiopía camino de Nairobi, capital de Kenia, costaba mucho asimilar este puñado de realidad con el que a veces sorprende la vida. En este mismo accidente, que se cobró la vida de las 157 personas que viajaban en el avión, falleció también otro español, el ingeniero Granollers, Jordi Dalmau, de 46 años.

El domingo por la tarde, la noticia de fallecimiento de Pilar Martínez ya había recorrido de forma precipitada y titubeante algunos barrios de Cangas. Ayer, el día no quiso ser cómplice del luto por ella y decidió brillar para hacer más llevadera la tristeza que se respiraba en la casa de los Martínez, en Darbo.

El hermano de la víctima, Juan Antonio Martínez, saludaba con un nudo en la garganta y tragaba saliva para poder enlazar unas palabras, mientras escondía sus ojos vidriosos bajo unas gafas de sol. Respiraba hondo para hablar y ofrecer los datos justos sobre su hermana pequeña, que recordaba que había estado hace quince días en casa y comentó a sus otras dos hermanas y su madre sus futuros proyectos de cooperante en África.

Una de ellas saludaba desde un balcón de la vivienda. Ella se mantenía en contacto con el consulado y la empresa de aviación. "¿La fecha de la repatriación de los restos? Ni se sabe", manifiesta Juan Antonio Martínez mientras intenta sacar ánimos, al tiempo que menciona que se enteró en Portugal, por medio de una de sus hermanas, de que la tragedia que había visto por televisión afectaba directamente a su familia. Aunque él ya no las tenía todas consigo la primera vez que escuchó la noticia del accidente aéreo.

A sus 32 años, Pilar Martínez era la primera vez que viajaba a África como cooperante. Hacía quince días que había estado en la casa familiar de Darbo, donde explicó su proyecto de ir a Kenia con una Organización No Gubernamental (ONG) para enseñar a los niños a hablar inglés. Estaba muy ilusionada y ya hablaba de otro viaje que iba a hacer a Mozambique, también con el mismo motivo. La víctima gallega del Boeing 737 hacía siete años que vivía en Londres, a donde se marchó buscando oportunidades laborales. Comenta la familia que allí trabajó de todo y que la de Nairobi era su primera experiencia como cooperante. Añade que iba a ir con una compañera catalana, amiga suya en Inglaterra y que hacían escala en Etiopía, en el aeropuerto internacional de Adís Abeba. Pero entre los nombres que el Ministerio de Asuntos Exteriores hizo públicos de los españoles fallecidos en la tragedia aérea solo aparecían el de Pilar Martínez Docampo y el del Jordi Dalmau, por lo que se supone que la compañera catalana de viaje de Pilar no embarcó en el aeropuerto de Adís Abeba.

El alcalde de Cangas habló a primera hora de la mañana con una hermana de la víctima y al final de la misma con el hermano, poniéndose a su disposición para cualquier trámite. Xosé Manuel Pazos dijo que hablaba también en nombre de la subdelegada del Gobierno, Mari Carmen Darriba, que también remitió un correo de condolencia al Concello de Cangas para que el regidor lo hiciera llegar a la familia. Todos los grupos políticos de la corporación municipal expresaron también sus condolencias a la familia mediante comunicados que llegaron al Concello de Cangas.

El Gobierno local decidió poner a media asta las banderas del Concello de Cangas y declarar tres días de luto por el fallecimiento de Pilar Martínez. El regidor local Xosé Manuel Pazos explicó que se trataba de una persona que había muerto cuando se dirigía a realizar un acto solidario de ayuda a los más necesitados, de ahí que se decretaran tres días de luto oficial, por el que se suspenden los actos oficiales previstos.

El accidente

Con respecto al accidente, y según informa Reuters/EP, testigos han relatado que el Boeing 737 MAX 8, que acababa de despegar e iba cargado de combustible, desprendió humo y se sacudió violentamente en el aire antes de estrellarse a las afueras de Adís Abeba. Incluso aseguran que pudieron ver partes del aparato desprenderse antes del impacto.

Media docena de testigos han explicado desde la zona de pastos en la que se produjo el siniestro que el avión llevaba una estela de humo detrás y cuatro de ellos han mencionado un fuerte ruido antes de que se estrellara el aparato.

El dueño del campo en el que se estrelló el avión también vio humo y chispas en la cola. "El avión estaba muy cerca del suelo y dio un giro". Tamirat Abera, de 25 años, caminaba cerca del lugar del impacto y relata un brusco viraje del avión que dejó una estela de humo blanco y objetos que cayeron como ropa y papeles antes de estrellarse unos 300 metros más lejos. "Intentaron tomar altura, pero no lo consiguieron y cayeron de morro (...). Había fuego y humo blanco y después humo negro", asegura.

Minutos antes del siniestro aéreo en Etiopía, el piloto del vuelo ET302 comunicó a la torre de control que había sufrido un fallo y pidió permiso para volver a aterrizar en Adís Abeba, recibiendo la autorización de los controladores, según explicó el domingo por la tarde en rueda de prensa el consejero delegado de Ethiopian Airlines, Tewolde Gebremariam.

El Gobierno de España trasladó ayer lunes sus condolencias a las familias y amigos de fallecidos y el ministro de Exteriores, Josep Borrell, que un día antes estuvo en Etiopía de viaje oficial, mostraba en un tuit "el cariño y el apoyo de España...un día triste para el mundo" aludiendo a los fallecidos de la ONU.

Al menos 19 de las 157 víctimas mortales del accidente de Ethiopian Airlines eran personal y expertos de que viajaban a Kenia para participar en la IV Asamblea de Medio Ambiente de la ONU (UNEA). El presidente de esta Asamblea Siim Kiisler, inauguró ayer la reunión en la sede de Naciones Unidas en Nairobi con un minuto de silencio y la bandera a media asta en memoria de las víctimas.

Con respecto al avión, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) comunicó que investiga junto con la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos y con los fabricantes norteamericanos del Boeing 737 MAX 8, las causas de la caída. Los equipos de rescate encontraron ayer la caja negra. Países como China e Indonesia han ordenado a sus aerolíneas nacionales que dejen en tierra toda la flota de Boeing 737 MAX 8. Mientras tanto, Ryanair aseguró ayer que "no tomará ninguna decisión inmediata" respecto a la operativa de su flota de aviones Boeing 737 MAX, a la espera de saber cuál es el resultado de las investigaciones, según aseguró el presidente de la low cost irlandesa.

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