17 de abril de 2019
17.04.2019

La Audiencia condena a 41 años de cárcel al hombre que asesinó a un joven en Chapela la noche de San Juan

El sospechoso ha sido sentenciado a 24 años de prisión como autor de un delito de asesinato, a 10 años por intentar asesinar a otro joven y a cinco años por intento de homicidio a los dos agentes de la Policía Nacional que lo detuvieron

17.04.2019 | 17:11
José Luis Luna Pereira, condenado por el asesinato de un joven en Chapela durante la noche de San Juan de 2017.

La sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, de acuerdo con el veredicto del Tribunal del Jurado, ha condenado a 41 años de cárcel al hombre que asesinó a un joven de un disparo en el pecho en la playa de Arealonga, en Chapela, durante la noche de San Juan de 2017. El sospechoso ha sido sentenciado a 24 años de prisión como autor de un delito de asesinato, a 10 años por intentar asesinar a otro joven y a cinco años por intento de homicidio a los dos agentes de la Policía Nacional que lo detuvieron. Además, le ha impuesto dos años de cárcel por cometer un delito de tenencia ilícita de armas.

La Audiencia indica en la sentencia, que, tal y como consideró acreditado el Tribunal del Jurado, el sospechoso trató de asesinar en la playa a otra persona disparándole por la espalda. "Llevó a cabo todos los actos que hubieran producido o podido producir naturalmente la muerte del joven, y que sólo su impericia o las dificultades al realizar el disparo impidieron que le alcanzase", relata.

La sentencia indica que el condenado "no tuvo en ningún momento intención de enseñar las manos o rendirse" ante los dos agentes que lo arrestaron, sino que trató de introducir la mano en una bandolera. "Dado que allí llevaba un revólver y que ya había matado con anterioridad a un joven y también disparado a otro por la espalda, es fácil concluir que su intención era la de sacar el revólver y disparar a quienes se le estaban oponiendo, y no solo asustarles", indica el fallo.

La Audiencia destaca que los agentes ya le estaban apuntando con un arma, "de forma que mal podía pensar que iba a intimidarlos de algún modo". Además, subraya que anteriormente "había omitido cualquier signo de advertencia a quienes había disparado en la playa, siéndole más fácil", por lo que concluye que "más bien tuvo suerte de que la reacción de los agentes fuera más valiente y atinada al haber optado por reducirlo en vez de haberle disparado en defensa propia".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook