Setenta ultras del Atlético de Madrid (Frente Atlético), Deportivo de La Coruña (Riazor Blues) y Sporting de Gijón (Ultra Boys) han acordado una condena con la Fiscalía Provincial de Madrid tras reconocer en el juicio que se ha iniciado este jueves en el Juzgado de lo Penal número 23 de Madrid haber participado en la riña tumultuaria que tuvo lugar el 30 de noviembre de 2014 en las inmediaciones del desaparecido Estadio Vicente Calderón, en la que mataron al seguidor del conjunto coruñés Francisco Javier Romero Taboada, alias ‘Jimmy’, tras ser arrojado al río Manzanares.

Por el contrario, once de los acusados han rechazado el relato del Ministerio Fiscal y de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), por lo que se ha celebrado la vista oral, en la que no se ha presentado un acusado. En concreto se trata de J.M.V.C. seguidor radical del equipo coruñés que en 2014 se desplazó a Madrid para protagonizar la pelea. No ha podido ser localizado, por lo que será juzgado en ausencia.

En la primera jornada los que han reconocido los hechos han optado por no declarar. El resto, han defendido que no intervinieron en la reyerta. Dos de ellos han asegurado que el día de la riña estaban fuera de Madrid, uno en Salamanca y el otro en París: ambos en compañía de sus entonces parejas. En el caso de este último, militar de profesión, ha asegurado que pidió autorización a sus superiores para poder trasladarse a la capital francesa.

Hasta 31 meses

La Fiscalía ha reclamado ante el juez José Antonio Toro penas que van de los 9 hasta los 31 meses por los delitos de riña tumultuaria, tenencia ilícita de armas, atentado y lesiones. Según las pesquisas, los ultras de A Coruña, Gijón-Xixón y del Frente Atlético se citaron en las inmediaciones del Vicente Calderón para entablar una pelea.

Según el escrito de acusación, los ultras del Atlético de Madrid y del Deportivo son de ideologías políticas opuestas, “de extrema derecha los primeros” y “de extrema izquierda los segundos”. Así, “con la única motivación de demostrar al otro grupo la primacía de su equipo y de la ideología con la que se identifica el mismo”, actuaron "en todo momento” en grupo.

Bates de béisbol

Algunos de ellos, según la Fiscalía, portaban armas prohibidas e instrumentos peligrosos como palos de madera, de aluminio, porras, bates de béisbol, navajas, mosquetones, defensas extensibles y pese a que “este extremo era conocido y aceptado por todos los participantes”, ambos grupos se enfrentaron “recíprocamente” de forma “violenta, confusa, aleatoria y tumultuariamente”.

Como consecuencia de dicha reyerta resultaron heridos muchos de los participantes en la misma, “sin que se haya podido identificar a los autores de las lesiones de forma individualizada, llegando a fallecer un seguidor de Riazor Blues, lo que es objeto de investigación en otro procedimiento”, dice el escrito del fiscal.

Dos encapuchados

Asimismo, los acusados C.O.G. y J.K.M., que llevaban la cara cubierta para evitar ser reconocidos, acometieron contra una policía a quien arrojaron al suelo provocándole la fractura de un dedo de la mano izquierda, una contractura cervical traumática y una contusión en la pierna derecha.

En el primer día de juicio han comparecido los acusados, además de presencialmente en Madrid, de forma telemática desde juzgados de Gijón, Coruña, Valencia, Cuenca, Talavera de la Reina y Alcalá de Henares. Una unidad de la UIP (antidisturbios) ha sido desplegada en la Sala de juicio y en los exteriores de la misma, para evitar posibles altercados.