Limpiar las ventanas de nuestra casa es una de esas tareas que siempre solemos retrasar. Además de ser muy tediosa, nunca sabemos cuál es la forma adecuada para dejarlas impolutas. Además, la lluvia, el polvo o la suciedad del exterior nos impiden que puedan durar limpias demasiado tiempo.

A la hora de limpiar las ventanas siempre hay un hueco que nos solemos dejar y que acumula muchísima suciedad. Se trata de los rieles, una zona de difícil acceso a la hora de limpiar. El polvo que se acumula en los rieles, procedente tanto del interior del hogar, como del exterior, se incrusta en las rendijas de las ventanas, formando manchas negras muy desagradables a la vista y que, sin duda, son señal de que necesitan una limpieza urgente. Para que esta tarea no sea tan tediosa, te explicamos el truco para poder sacar con facilidad esta suciedad.

¿Cómo eliminar la suciedad de los rieles?

Para acabar con la suciedad de los rieles debes tener a mano estos dos productos imprescindibles: el vinagre y el bicarbonato de sodio. Además, para un acabado perfecto, también necesitas limpiacristales, papel absorbente, una bayeta y un cepillo de limpieza. Ahora sigue estos pasos:

  1. Primero, reparte, generosamente, bicarbonato de sodio por todos los rieles. No escatimes al aplicar este producto, tienes que echar hasta cubrirlos completamente con el bicarbonato.
  2. Después, añade también en abundancia un buen chorro de vinagre por toda la superficie cubierta con el bicarbonato.
  3. Cuando veas que los dos productos actúan, cubre los rieles con papel absorbente.
  4. A continuación, añade, de nuevo, otro chorro de vinagre para incrementar el efecto desinfectante.
  5. Por último, retira el papel absorbente, aplica generosamente limpiacristales y rasca con un cepillo de limpieza para retirar la suciedad incrustada.
  6. Recoge con una bayeta los restos de residuos y listo.

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Para dejar los cristales relucientes, lo mejor es utilizar una regleta limpiacristales extensible o una escobilla de goma. A falta de estas herramientas, también puedes utilizar bayetas de microfibras o algún trapo de limpieza que no suelte pelusas.

Como solución de detergente, suele ser eficaz una mezcla de agua jabón lavavajillas o, simplemente, puedes usar tu limpiacristales habitual. Tan solo debes aplicar estos productos y retirarlos.