La feliz gobernación

Puestos a sentir, reivindico mi independencia

17.10.2017 | 00:59
Puestos a sentir, reivindico mi independencia

Creo no ser el único que sufre hartazgo con tanto sentimiento visceral, no es que mi capacidad de sentir se haya debilitado o me haya convertido en insensible; pero sí estoy dolorosamente harto de que mi ciudadanía, mis derechos individuales se pisoteen sin pudor.

Cuando hablo de mis condiciones de vida, de mis libertades, de mis derechos, no quiero ser beneficiado por los sentimientos que fluyan de mis neuras, quiero que todos seamos tratados equitativamente, aquí y en Berlín. Seguro que ya están pensando que persigo objetivos ambiciosos, es cierto; pero también podrían ser los mínimos que conociera Europa en los pocos años que nos quedan a los que la hemos visto nacer. No son sentimientos, es raciocinio cabal; en Santoña, en Algeciras, en Burriana y en Lugo; en Sicilia, en Babiera, en Escocia y en Praga debemos tener el mismo acceso a los tratamientos médicos, a la misma tecnología aplicada a la educación, independientemente de donde nos hayan firmado la partida de nacimiento o de dónde hayamos encontrado un lugar para pacer; pero, por ejemplo, con la tarjeta sanitaria europea atendemos y nos atienden en cualquier lugar de Europa, mas con la tarjeta sanitaria autonómica depende del lugar en el que tengamos el esguince para que seamos vendados en condiciones.

Cada vez me siento más independiente de los postulados que defiende cierta izquierda contaminada por intereses territoriales y fronterizos, antes que defender los intereses de su clientela, los menos favorecidos.

Algunos parece que aún siguen las perlas de Heribert Barrera, presidente de ERC en 2001:

"Veo el futuro un poco negro. Si continúan las corrientes migratorias actuales, Cataluña desaparecerá". "Hay una distribución genética en la población catalana que estadísticamente es diferente a la de la población subsahariana, hay muchas características de la persona que vienen determinadas genéticamente, y probablemente la inteligencia es una de ellas", "El único recurso que tendremos para subsistir [si Cataluña no se separa del resto de España] es ser un grupo étnico, una minoría nacional en el territorio de Cataluña".

Con este tipo de declaraciones se entiende que uno de los primeros políticos que rindió homenaje a Barrera tras su muerte fuera el líder de la xenófoba Plataforma per Catalunya, Josep Anglada, y por Jordi Pujol y Marta Ferrusola, con semejantes y parecidas expresiones.

Resulta absolutamente inaceptable que los partidos y formaciones de izquierda en Cataluña y demás taifas se alineen con semejantes personajes y sus secuaces en la sombra, como Artur Mas, que, a mayor abundamiento, han demostrado que su principal objetivo al detentar el poder es apropiarse de los bienes de todos para su mejor beneficio.

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