Seis mil aspirantes para solo 16 plazas. No son unas oposiciones sino el casting de MasterChef Júnior, que ayer finalizaba en Madrid tras un arduo proceso de selección que ha puesto a prueba el talento y los nervios de niños que sueñan con ser David Muñoz y de sus padres. "Antes los niños conocían los nombres de cantantes y futbolistas. Ahora los cocineros son sus ídolos y saben quiénes tienen estrellas Michelin", explica la directora de casting del programa de TVE, Esther González. El nombre de David Muñoz, del triestrellado Diverxo (Madrid), es uno de los más repetidos cuando se les pregunta por su favorito.

Algunos reconocen que no han dormido y otros han interrumpido las vacaciones familiares para convertirse en concursante de MasterChef, que emitirá en Navidades su cuarta temporada tras lograr en TVE una audiencia media de 2,3 millones de espectadores en la pasada edición.

Muchos de ellos son los niños, de entre 8 y 12 años, que aspiran a emular a María, Mario y Manuel, ganadores de las anteriores ediciones. Para conseguirlo han practicado a fondo e incluso han participado en el campamento de verano del programa, donde se les enseña a cocinar hasta lograr que algunos manejen el cuchillo con la destreza de un adulto.

"Lleva mucho tiempo insistiendo e incluso ha estado en clases de cocina", dice Mercedes Sánchez de su hijo Fernando Gil, de 9 años, que compite en la prueba presencial de Madrid con un salmorejo de remolacha que ha elaborado "él solito".

Antes tuvo que rellenar cuestionarios y enviar vídeos cocinando. Ayer tenía que emplatar su salmorejo en 20 minutos y responder preguntas sobre cocina, que ayudan al equipo del programa a saber cómo se desenvolverá ante las cámaras de televisión. "Lo importante es que sorprendan cocinando, pero también que lo disfruten, que no se pongan muy nerviosos ante la cámara", apunta González.

Si recibe la ansiada cuchara de madera aún deberá superar otra prueba, similar a una de las que se plantean en el programa: cocinar con un ingrediente sorpresa que se oculta dentro de la "caja misteriosa". Después, el equipo de casting seleccionará a los 16 concursantes.

"¿Así está bien papá?", pregunta Alejandra Hervás, de 9 años, a su padre, mientras emplata su carrillada al vino blanco con espuma de patata y calabacín y huevo duro bañado en remolacha. Un adulto puede acompañar al niño durante la prueba, aunque tiene prohibido ayudarle, ni siquiera cuando se afana con el sifón y la espuma.

La niña, de Guadalajara, tiene su propio canal de Youtube, La cocina de Alex y el año pasado quedó entre los 30 últimos seleccionados para concursar en MasterChef Júnior, explica su orgulloso padre.