Sensualidad y luz sobre la pasarela

La firma de baño y lencería Andrés Sardá inaugura la 64 edición de la Fashion Week Madrid, en una jornada en la que también desfilaron Agatha Ruiz de la Prada y Roberto Torretta, entre otros

17.09.2016 | 02:14

Como si se tratara de una flor sensual y luminosa que se abre en primavera, Rossy de Palma abrió el desfile de Andrés Sardá, firma que con su baño y lencería inauguró la pasarela de la 64 edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, donde ayer se mostraron las propuestas para la próxima primavera-verano.

Cubierta de organza y seda, la actriz Rossy de Palma invitó a soñar y a disfrutar de una exuberante primavera con trajes de baño salpicados de multitud de flores y cristales de Swarovski. "El de hoy es un desfile que está inspirado en el ciclo de la vida a través de las cuatro estaciones", explicó Nuria Sardá, directora creativa de la firma desde 1995. Un recorrido en el que se exhibe el universo de la firma mediante biquinis y trajes de baño, coulottes altos, sujetadores joya, bodies lenceros, corsés entallados que se ciñen a la silueta femenina.

En cada cambio de estación, una variación estética. Para la primavera, volúmenes y mucho tul. "Rayas marineras y ligero tejido de rejilla en tonos azules, verdes y blanco, para la estación más hedonista, el verano", dice Sardá. Hojas en tonos dorados, ocres, verdes y marrones evocan el espíritu del otoño, estación que Sardá recrea con texturas y juegos de transparencias, así como suaves devorés y encaje tipo "crochet", piezas de lencería que en ocasiones adorna con abalorios. Para el invierno, la firma reserva las piezas más lúdicas como tops de tiras de cristales, flecos que expresan la sensualidad sobre el cuerpo de la mujer.

La piezas de baño también son el motor de la colección de Agatha Ruíz de la Prada, que tras varios años apostando por prendas más contenidas, más de costura, vuelve a mostrar su lado más divertido y surrealista de la mano del césped artificial ecológico, un material que convierte en tejido para confeccionar faldas, vestidos y complementos. Las divertidas fiestas en la piscina de los años cincuenta son el punto de inspiración de esta diseñadora quien revisa toda su iconografía y vuelve a mostrar su famosa X.

Junto a sus afamados estampados corazones, arco iris, nubes, labios y ojos, esta madrileña ha mostrado otros motivos como pelotas de playa, tablas de surf o timones que recorren frescos bodies, vestidos o camisetas, ideados para primera hora del día. Agatha Ruiz de la Prada, que desfiló hace un par de días en Nueva York, considera que el albornoz es una pieza importante para ir a la piscina y lo presenta en dos versiones. Una corta por delante, largo por detrás y anudado a la cintura; y la otra muy amplia y con largo a ras de suelo, una pieza que también se puede utilizar como toalla de playa.

En el desfile de ayer, con más de sesenta salidas, se vieron extravagantes piezas como el bañador flotador, el bañador bandeja o el bañador guitarra, creaciones que se codean con biquinis, a destacar el de pelotas salvavidas o el de corazones, realizado con más de trescientas aplicaciones de polipiel cosidas a mano.

Con la noche llegan los tejidos más sofisticados. Terciopelo, satén, lúrex, lentejuelas de distintos tamaños, materiales con los que construye sensuales diseños que dejan al descubierto el ombligo de la mujer.

Por su parte, Ángel Schlesser se distanció de Ángel Schelesser. El diseñador cántabro no participó en la confección de esta nueva colección, la primera tras la compra de la marca por el empresario español Óscar Areces. El equipo de trabajo habitual del creador intentó mantener el espíritu y la esencia de la firma con prendas sobrias, de líneas rectas y minimalistas. Tejidos frescos y vaporosos, en los que hay sedas, linos y algodones coloreados en blanco, tierras, verdes, fucsias y amarillos.

En la jornada inaugural también presentaron sus propuestas Roberto Torreta, Juan Vidal y Devota&Lomba, entre otros.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine