Kiosco

La Opinión de A Coruña

Ana Morgade Cómica. Actúa este sábado en el ‘Humoris causa’, en el Palacio de la Ópera, dentro del Encuentro Mundial de Humorismo

“Es una buena noticia que el humor llene estadios, no son solo para el Barça y Beyoncé”

“De los medios tradicionales, probablemente la radio ha sido el más listo, el que mejor se ha sabido adaptar y ha seguido captando talentos nuevos”

La humorista Ana Morgade. ROBERTO GARVER

Ana Morgade está deseando subirse al escenario y ver “las caritas” de la gente del público y “bigotes inclinarse hacia arriba” por las carcajadas. Sin mascarilla, pero junto a Leo Harlem, Eva Hache y Xosé A. Touriñán, la cómica forma parte del Humoris causa que llega este sábado (19.00 y 22.00 horas) al Palacio de la Ópera, dentro del Encuentro Mundial de Humorismo (Emhu). Las entradas están agotadas.

Faltan solo unos días para que A Coruña sea la capital del humor. ¿Qué supone, en estos tiempos, este evento?

Estoy deseando ir. Estuve en la anterior edición, que me lo pasé increíble, y esta se tuvo que posponer por lo que todos sabemos, que ha hecho de todo menos gracia. Tengo muchísimas ganas, creo que es el evento que más he tardado en hacer desde que me contrataron. Me hace mucha ilusión y me da mucha alegría que por fin se pueda celebrar. Es un festival espectacular. Que cuenten conmigo y que esté dentro de ese cartelazo es un honor y, por supuesto, mucha presión.

Repite con Humoris causa. Esta vez comparte escenario con Eva Hache, Leo Harlem y Xosé A. Touriñán.

Este año, Eva y yo nos hemos cambiado los papeles. En la pasada edición, yo hice de presentadora, y ahora me toca pringar y será Eva la que presente. Evidentemente, no puedo quitarle el lugar a una verdadera experta. Eva nos va a ir presentando a todos. Pero propuse que, al final de todo, hagamos una cosita todos juntos y como son unos inconscientes me han dicho que sí.

¿Cómo ha sido trabajar en ese monólogo? ¿Es complicado dejar la actualidad de lado?

Es verdad que cuando te dedicas a hacer humor siempre hablas de lo que te ha sucedido. Yo reconozco que con estos dos últimos años voy a hacer como cuando sales por la noche, que al día siguiente no te acuerdas, pues igual. Estos dos años los voy a borrar y trato de hacer un material lo más optimista posible. Para echarnos abajo ya está el telediario.

Humoris causa será en el Palacio de la Ópera, pero otro de los escenarios del Emhu es el Coliseum ¿Es el momento de que el humor llene estadios?

Es una buena noticia, no puede ser que solamente sean para el Barça y Beyoncé. Estoy encantada de que el humor llene estadios y creo que además habla mucho de cómo nos encontramos. El humor no viene mal nunca, siempre es un buen momento para reírse de lo que sea, de lo que se pueda, de lo que te toque... De todo.

El cartel, además, está lleno de nombres de mujeres. ¿Ya es el camino adecuado?

Estamos en el camino correcto, sí, pero no hemos llegado, porque todavía las cantidades que se pagan y los espacios no están tan parejas como deberían, pero me alegro mucho. Aunque soy una joven promesa, ya tengo una carrera dilatada, y me alegro de que las cosas estén cambiando. Creo que tiene que ver con el sentido común. Si la mitad del mundo son mujeres, cómo no van a ser la mitad en la profesión como mínimo.

¿Qué falta en ese camino?

Los espacios mainstream todavía se resisten un poco. Hay un poquito de resistencia a darles espacios a las mujeres. Sigue pasando esa cosa un poco rancia de “ponerle un hombre al lado”. Todavía no se confía al cien por cien en según qué espacios. Creo que también se rompen las normas a través de los podcast o los programas que se hacen directamente para internet, todo eso ha establecido una normativa nueva que nos viene súper bien. A veces los medios tradicionales nos quieren hacer creer que lo normal es una cosa que no es tan normal, no todo el mundo es delgado ni tiene menos de 40 años. Hay un montón de personalidades y realidades que se están representando a través de los canales no tradicionales. Creo que en el humor por encima de todo tiene que estar el talento.

Usted está en ese nuevo mundo radiofónico con yu, No te pierdas nada. ¿Cómo es hablar de todo y sin tapujos?

De todos los medios tradicionales, probablemente la radio ha sido el más listo, el que mejor se ha sabido adaptar y ha seguido captando talentos nuevos. Eso es muy bonito. ¿Quién lo iba a decir? La radio, que parecía el más clásico y el primero que llegó, de pronto adelanta por la derecha a medios que han venido después y que todavía no se han terminado de enterar de cómo va la vaina.

Pero, ¿se ha llegado al punto de que hay demasiados podcast?

Lo bueno que tienen los podcast es que nadie te obliga a escucharlos. ¿Hay demasiados? Bueno, seguramente llegaremos a un momento en el que haya más podcast que humanos y estamos a punto de pasar ese límite. Lo bueno también de que haya tantos es que puedes buscar cosas extremadamente específicas. Si te gustan las tartas de zanahoria hechas a las cinco de la mañana es muy probable que haya un podcast sobre ello. Eso es un milagro. Antes era imposible encontrar a alguien que te hablara directamente de lo que más te gusta.

En su programa tiene invitados de todas las edades. Con las etiquetas tan de moda, de boomer a millennial ¿con cuál se siente más cómoda?

Nací en 1979, eso es impepinable. Salvo las folclóricas, que movían el año de nacimiento según les convenía, el resto de la humanidad tenemos que asumir la edad que tenemos. Pero es cierto que hay una cuestión de actitud. Gracias al yu me entero de cosas de las que no tendría ni idea si no trabajase rodeada de gente mucho más joven que yo. Eso es una gloria bendita.

Hace unos días estrenaron Todo es Gila en Netflix. ¿También es importante mirar al pasado?

Totalmente. Gila es uno de los grandes maestros del humor en este país. Estableció, no sé hasta qué punto conscientemente, muchas normas y códigos que a día de hoy se siguen aplicando y son infalibles. De hecho, los textos prácticamente no los modificamos y siguen teniendo una vigencia alucinante. Además de un gran humorista y un buenísimo ilustrador, el tío era un visionario.

También es momento de hacer humor en las redes sociales.

Entiéndeme, yo no soy modelo, si no le pongo humor, qué le pongo yo al Instagram.

E incluso ha sido tendencia en Twitter. ¿Se acostumbra una a eso?

En realidad, lo de ser tendencia en Twitter, hasta que no dé dinero, pues no sirve de gran cosa. La verdad es que buscamos ser trending topic, cuando te toca dices “me venía mejor que me hubiesen regalado un bocadillo de jamón”.

Compartir el artículo

stats