La reciente encuesta del Banco de España sobre la evolución de la actividad empresarial en el tercer trimestre evidencia un comportamiento “muy favorable” de las ramas de servicios vinculadas al turismo durante los meses de verano. Ocio, hostelería y transporte afloran los mayores incrementos de la facturación, frente a la caída de industria, construcción y agricultura, “que, en cierta medida, podría estar reflejando el impacto sobre la actividad de estas compañías del aumento de los costes energéticos”.

La industria en Galicia concentra más del 40% de toda la demanda de energía en la comunidad. Muchas son plantas electrointensivas, en las que el recibo de la luz supone el principal gasto. No hay mejor ejemplo que la metalurgia y la fabricación de productos de hierro, acero y ferroaleaciones, las ramas manufactureras que más están recortando su producción en Galicia: 24,4% hasta octubre.

La producción de toda la industria en la comunidad mermó un 5,4% en el décimo mes del año y acumula en lo que va de año una caída del 2%. Solo se redujo más en Castilla y León (2,4%). En el conjunto del país, en cambio, la actividad del sector creció un 2,2% en octubre y el acumulado del ejercicio avanzó el 3,3%, según el balance publicado ayer por el Instituto Galego de Estatística (IGE).  

Además de la metalurgia, entre los mayores descensos en Galicia están la fabricación de material y equipamiento eléctrico (23,6%) y la industria del papel (22,1%), arrastrado por los meses de paralización de la celulosa de Ence en Pontevedra a causa de la sequía. La falta de lluvias explica también parte del recorte en el sector energético, que, con las hidroeléctricas en mínimos disminuyó su producción el 19%. La bajada en el naval fue del 14%. En la industria de la alimentación llegó al 4,7% y al 4,5% en la automoción.