Adolfo Domínguez se despide del fortísimo golpe que la pandemia dio al negocio de la moda. El grupo gallego logró reducir un 80,1% sus pérdidas durante los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal —de marzo a noviembre de 2022—, hasta los 2,2 millones. Las ventas ascendieron a 74 millones, tras un incremento anual del 22,6%. En Europa, donde España es el principal mercado, rebotaron un 19%, mientras que el resto de países la subida superó el 32%, “impulsadas especialmente por México, principal filial extranjera del grupo” presidido por Adriana Domínguez, que acaba de entrar en el negocio del alquiler de prendas con una colección cápsula lanzada en diciembre.