22 de octubre de 2019
22.10.2019
La Opinión de A Coruña
LA FELIZ GOBERNACIÓN

¿Dónde está la izquierda?

21.10.2019 | 20:49

Hijos, qué lástima, todo esto podríais haberlo hecho con Franco vivo.

Maruja Torres

Evitaré en lo posible hacer referencias geográficas y fonterizas, porque siempre me ha interesado más la geografía humana, que la física y mucho menos la política; para lo poco que me he movido por el mundo me ha servido el pasaporte que me han dado los señores esos que custodian las comisarías, pese a que en alguna ocasión me lo hubiesen negado porque nos les gustaba que hubiese sido desafecto.

Desde mi punto de vista los señoritos ricos también tienen derecho a quemar las calles, a convocar cierres patronales, a montar referendos de la señorita Pepis y camelar al personal para que le zumben gorilas propios y extraños. Si revolvemos un poco, la norteña Lombardía italiana quiere tener poco encaje con la Italia sureña, seguramente por su potencia industrial; pero también porque perdura la mentalidad menestral desde la Baja Edad Media que persiste en el asunto que nos ocupa, los pata negra de la península desde el S. IX, desde la Europa de Carlomagno, incluso más, desde el siglo anterior en la Marca Hispánica defensiva entre el Imperio y Al-Ándalus que diseñó una línea defensiva, según cuenta Vicens Vives.

Permítanme que sonría levemente, sobre todo recordando a Tony Judt (1996) cuando habla de los cuatro motores de Europa, Baden-Württemberg, Rhône-Alpes, Cataluña y la Lombardía; prósperas, cultas, más próximas entre sí que con sus vecinos, más laboriosas e industrializadas que otras regiones de sus respectivos países. Quizá sea útil recordar, como precedente, la alfombra roja que se puso a otro pata negra europeo, la también carolingia Eslovenia, para su integración en la Unión Europea, Alemania mediante, en un tiempo récord.

La mentalidad menestral se alzará como grupo dirigente en la Edad Moderna, después de que los siglos XVI y XVII, siglos de oro del castellano, el inglés y el francés que fueron un desierto para el catalán hasta que el Borbón ganó su guerra a los Habsburgo después de 250 años dormitando y enganchándose por los pelos a la revolución industrial con el Decreto de Nueva Planta, no a pesar de él.

La mentalidad menestral continúa viva con Forcadell y Oriol Junqueras, con Jordi Pujol y Artur Mas, su gusto por una fuerte regulación de la sociedad y de la economía sin un proyecto capaz de integrar a todos los catalanes en el 3%. El modelo de sociedad del independentismo menestral parece inspirado en el pueblo de los hobbits.

Para muchos la pregunta fundamental es dónde está la izquierda, a un lado y al otro del Ebro, dónde se están defendiendo los intereses de clase, las pensiones, los servicios públicos. Solo estamos viendo resurgir taifas en regiones o similares rebuscando rasgos identitarios como sea, para que se contagien y los diferentes vox trepen sin vergüenza, se llamen como se llamen.

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