Un hombre acusado de un delito de abuso sexual con acceso carnal a una menor de 16 años, continuado y agravado por el prevalimiento de la convivencia y relación —era la hija de su pareja, con la que convivía—, reconoció los hechos que se le imputan en el juicio celebrado ayer en la sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña. La Fiscalía y la acusación particular piden para él la pena de diez años y seis meses de prisión. Respecto a la responsabilidad civil, las partes han alcanzado el acuerdo de que el procesado indemnice a la víctima con 30.000 euros.

De los hechos se tuvo constancia en agosto de 2021 pero, según recoge el escrito fiscal, sucedieron en torno a los años 2016, 2020 y 2021, en el domicilio familiar ubicado en la comarca de Ferrol, donde el acusado convivía con la menor y con la madre de esta.

Según las declaraciones realizadas por la víctima con anterioridad a este juicio, pero escuchadas de nuevo en la vista de ayer, el acusado “aprovechaba la ausencia de otras tres personas” que convivían en la casa para cometer unas agresiones que se producían “semanalmente, muchísimas veces; una, dos o tres veces a la semana, dependía”.

En marzo de 2018, se produjo la ruptura de la relación entre la pareja, no obstante, la menor aseguró que el abuso “no cesó de todo, simplemente no era continuo”. Según su relato, temía que le pasase algo a su madre o hermana por “lo agresivo que se ponía cuando yo me negaba”. La madre de la menor declaró que descubrió lo que estaba sucediendo “al escuchar una conversación con el móvil” a través de una aplicación de control parental.