El seguro escolar financia una treintena de tratamientos de salud mental en Galicia

Las prestaciones de la protección a estudiantes incluyen, además de accidentes, un uso habitual, situaciones de infortunio familiar y dolencias, también neuropsiquiátricas

Niños juegan en un aula.

Niños juegan en un aula. / Jorge Gil/Europa Press

C. Villar

La pandemia primero y sus repercusiones económicas después provocaron un aumento de trastornos mentales como la ansiedad, la depresión y el insomnio, según reconoce la Administración gallega, y los adolescentes no fueron una excepción. Lo advierten así las Consellerías de Sanidade y de Educación en el nuevo protocolo de prevención y actuación ante el riesgo suicida infanto-juvenil, que se presentó hace ya año y medio para intentar detectar precozmente e intervenir en estas conductas en un colectivo donde se detectan más episodios de depresión, uso problemático de internet o trastornos de conducta alimentaria.

A la hora de buscar ayuda, muchos ciudadanos desconocen que el seguro escolar también puede dar cobertura a problemas de salud mental en ciertas circunstancias. Esa cantidad simbólica, 1,12 euros, que se abona cuando un alumno se matricula en el sistema educativo a partir de 3º de la ESO y hasta los 28 años en quienes siguen estudios, se traduce en una cobertura asociada sobre todo a accidentes escolares, desde los deportivos a los ocurridos durante un viaje organizado por el centro. Pero el seguro escolar va más allá, porque ofrece también una prestación económica por infortunio familiar derivado del fallecimiento del cabeza de familia o de una situación de ruina familiar y también prestaciones por enfermedad, incluidas cirugía general, tocología, tuberculosis pulmonar y ósea y neuropsiquiatría, es decir, sirve para problemas relacionados con la salud mental.

De hecho, en 2022 al Ministerio de Educación le constan en Galicia 27 expedientes aprobados para que alumnos beneficiarios del seguro recibiesen atención en neuropsiquiatría. La mayoría de expedientes se concentran en A Coruña, con 22, seguidos de Ourense, con cuatro, y, finalmente, Lugo, con uno. Hay que tener en cuenta, recuerda el Ministerio, que esos expedientes pueden estar protagonizados por un mismo estudiante, dado que el dosier inicial y las prórrogas se computan por separado en neuropsiquiatría.

Aunque en Galicia no se registró ningún ingreso, el Ministerio de Inclusión informa en su web de que el seguro incluye tanto el tratamiento en régimen de internamiento como ambulatorio de los procesos neuropsiquiátricos que, “por su gravedad, afecten a la continuidad de los estudios”. Debe cumplirse esa condición y, además, si un psiquiatra las prescribe, se incluyen sesiones de psicoterapia. Eso sí, quedan fuera los trastornos del desarrollo psicológico y del comportamiento y de las emociones, “de comienzo habitual en la infancia y adolescencia”, indica la Seguridad Social en su página.

Pontevedra es la provincia gallega que concentra más apoyos para situaciones de infortunio familiar, con 17 de los 30 expedientes aprobados en la comunidad, el doble de los de A Coruña (con 8). En Lugo y Ourense se registraron, respectivamente, 3 y 2. Bajo esa denominación, el Gobierno engloba situaciones sobrevenidas en el hogar del estudiante que le impiden proseguir con estudios que pueden estar derivadas del fallecimiento del cabeza de familia o de ruina o quiebra familiar.

El seguro escolar en Galicia se utiliza sobre todo para accidentes. En 2022, el Ministerio de Educación dio luz verde a 465 expedientes por esta causa, 180 en Pontevedra, 134 en A Coruña, 58 en Lugo y 93 en Ourense.

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