07 de marzo de 2018
07.03.2018
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Investigación

Hallan muerta a una de las mujeres desaparecidas en Asturias

El cuerpo de Paz Fernández fue descubierto en un embalse por un piragüista y presenta lesiones

08.03.2018 | 07:48
Descubierto el cadáver de Paz Fernández.

La incertidumbre por el paradero de Paz Fernández Borrego, la gijonesa desaparecida desde el pasado 13 de febrero, ha terminado de la peor manera. Un piragüista descubrió el cadáver de esta mujer de 43 años ayer por la tarde en el embalse de Arbón, en el concejo asturiano de Villayón. La mujer pudo ser identificada por el color de su cabello, el vestido negro que llevaba -el mismo con el que se la vio por última vez- y sobre todo por un tatuaje que lleva en el hombro, según indicaron fuentes de la Guardia Civil.

La autopsia determinará hoy el origen de las lesiones que presenta. Sin embargo, las circunstancias del hallazgo hablan por sí solas. El cuerpo se encontró a 14 kilómetros del lugar donde quedó aparcado su vehículo, en las inmediaciones del Hospital de Jarrio, en Coaña, y a doce del lugar donde fue vista por última vez, y otros dieciséis de Busmargalí, el núcleo donde se localizó la última señal de su teléfono móvil. "La familia está destrozada", aseguró en la noche de ayer un allegado. No hizo falta siquiera que los familiares acudiesen a identificar el cadáver.

De esta forma trágica se ponía fin a la incansable búsqueda para dar con el paradero de esta madre de dos hijos de 43 años. Un vecino del concejo de Valdés, con lazos familiares en el municipio de Villayón y aficionado al deporte de la piragua, fue quien dio la señal de aviso a la Guardia Civil. A las tres y media de la tarde, y mientras practicaba esta modalidad, descubrió un cuerpo flotando en el agua, boca abajo, en una zona conocida como la "variante de Arbón".

En este punto confluyen los ríos Acebal, Ferreiría y Navia, está próximo a un camping, y a escasos metros pasa la carretera AS-25, que comunica Navia con Villayón. Hay una pequeña rampa hacia el agua, y es frecuente que las lanchas se amarren en este punto. Es una zona que se encontraba dentro del terreno rastreado por la Guardia Civil, que el día anterior, lunes, había desplegado el helicóptero por la zona.

Hasta el lugar del hallazgo se desplazaron varias patrullas del Instituto Armado, la juez titular de Luarca y la Policía Científica de la Guardia Civil, así como el médico forense para proceder al levantamiento del cadáver.

El cuerpo de la mujer, inicialmente sin identificar, se encontraba "en una zona de difícil acceso, en la orilla del embalse de Arbón", según informó el propio cuerpo. Fue por ello preciso la intervención del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), que llegaron al lugar a las siete de la tarde. De forma inmediata recuperaron el cadáver, utilizando para ello una zodiac, en una operación que se prolongó durante media hora.

Los restos mortales de la mujer gijonesa fueron trasladados en una funeraria hasta el Instituto de Medicina Legal de Asturias, en La Corredoria (Oviedo), donde a lo largo del día de hoy se realizará la autopsia. Minutos después de las ocho de la tarde se dio por finalizado el operativo. Finalizó un dispositivo de búsqueda que ha durado tres semanas, y que mantuvo en vilo a la comarca. Queda sin embargo aclarar las causas de la muerte.

Numerosas incógnitas


El hallazgo de los restos mortales de Paz Fernández Borrego resuelve una incógnita, el de su paradero, pero deja paso a otras muchas cuestiones que están siendo analizadas por los investigadores de este caso.

El cuerpo fue localizado en el embalse de Arbón, a doce kilómetros de la calle naviega, San Francisco, donde se la vio con vida por última vez y donde se ubica la pensión donde dejó sus objetos personales y tenía previsto pasar aquella noche. A unos catorce kilómetros está el hospital de Jarrio, donde apareció su coche.

Además, la zona también está alejada, por unos dieciséis kilómetros de carretera, del punto donde su teléfono móvil emitió su última señal, en el entorno del pueblo naviego de Busmargalí, donde inicialmente, y durante días, se centró la búsqueda de la mujer, sin éxito.

La noticia de la identificación de Paz Fernández Borrego supone un trágico golpe para su familia, que hasta el último momento mantuvo la esperanza de verla de nuevo con vida, en la creencia de que se trataba de una desaparición voluntaria. De hecho, se estaba preparando un despliegue de voluntarios para el próximo fin de semana por el concejo naviego, a fin de encontrar nuevas pistas sobre su paradero.

El interés de la familia por dar difusión a su desaparición fue máximo, y por ello se difundieron carteles por las redes sociales, se pegaron en comercios, locales y lugares públicos de toda la comarca occidental y la mariña lucense, y se realizaron intensas labores de búsqueda para encontrarla.

Sin embargo, conforme pasaban los días, el convencimiento de que la ausencia de la mujer era forzada fue cobrando cada vez más fuerza, hasta que finalmente se ha confirmado.

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