28 de noviembre de 2019
28.11.2019
La Opinión de A Coruña

El submarino fue seguido una semana antes desde el sur de Portugal hasta su captura en Aldán

Las autoridades lusas iniciaron el operativo el día 17 y el jueves se coordinaron con España || Los tres narcos del sumergible intentaron el transbordo en altamar de los casi 4.000 kilos de cocaína pero fallaron las tres embarcaciones

27.11.2019 | 23:17
El delegado del Gobierno (centro), con la delegada de la Agencia Tributaria (detrás), subdelegada del Gobierno, mandos portuguesas (izda.) y de la Guardia Civil, Policía Nacional y Aduanas con el narcosubmarino de fondo, en el muelle de Aldán.

Fue el domingo 17 de noviembre cuando en Portugal comenzó a la altura de Sagres, en el sur del país, el seguimiento del "narcosubmarino", que acabó una semana más tarde capturado en la ría de Aldán con dos de sus tres tripulantes detenidos, ambos de origen ecuatoriano. El tercero, del que se sospecha que podría ser gallego, sigue escapado y no ha trascendido que haya una orden de busca y captura. Las autoridades lusas habían recibido una información de que una embarcación del narcotráfico se acercaba a sus costas para realizar un transbordo de droga en el sur y hace quince días emprendieron la investigación del submarino con el apoyo de la Mariña y de sus Fuerzas Aéreas.

Salieron al mar en colaboración y recogiendo información con otros países. Desde Sagres y quizás con la tripulación alertada de que la seguían, el submarino inició una ruta hacia el norte del país y Galicia. En todo momento, según fuentes de la investigación lusa, el sumergible se desplazó a unas 300 millas de la costa lusa, sin tocar tierra y sin realizar transbordos de la droga.

Ya el jueves entrando en Galicia, las autoridades portuguesas contactaron con las españolas y se estableció un gran operativo con 240 integrantes, procedentes de las Unidades Antidroga de la Guardia Civil (140), de Policía Nacional (80) y de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria (40), en colaboración con órganos internacionales de cooperación. En el operativo participaron cuerpos de Policía Reino Unido, además de Portugal, junto a policías de Brasil y Estados Unidos, tal y como ayer confirmó el delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, en el acto de presentación de la operación, que se realizó en el mismo muelle de Aldán con el submarino ya subido a un camión góndola y en el que se confirmó que en su registro la noche anterior se habían localizado 152 fardos con casi 4.000 kilos de cocaína.

En el acto participaron una treintena de mandos y representantes de los cuerpos de seguridad de Portugal, España y Reino Unido que actuaron en esta operación, cuyo nombre no se ha difundido oficialmente, aunque algunos apuntan a Baluma y desde la Unidad de Drogas y Crimen organizado de la Policía Nacional (Udyco), a Line. En Portugal, el operativo tenía solo un número de identificación. Estuvo presente la subdelegada del Gobierno en Pontevedra, Maika Larriba; la delegada de la Agencia Tributaria, Imelda Capote; el jefe de la Policía Nacional, José Luis Balseiro; y el general de la Guardia Civil, Luis Francisco Rodríguez, entre otros tantos agentes.

Los tres narcotraficantes habrían hundido el sumergible para huir tras fracasar tres intentos, a la desesperada, de transbordar la droga a tres embarcaciones distintas. Ayer se supo que responsables de la Udyco (Unidad de Drogas y Crimen Organizado de la Policía Nacional) de Asturias se habían traslado a Galicia por la posible implicación de una embarcación.

El narcosubmarino debía trasvasar la cocaína a una planeadora de un potente grupo arousano en el Atlántico, pero los gallegos, ante la sospecha de que las fuerzas antidroga estaban detrás del alijo, no se presentaron. Se movilizó una segunda embarcación, tipo zodiac y salió a su encuentro, pero sufrió una avería. Por último se habría contactado con un pesquero, pero no se produjo el contacto y los tripulantes del narcosubmarino optaron por acercar el sumergible a la costa, en la ría de Aldán, y hundirlo, para emprender la huida a nado y por la parroquia de O Hío, en donde uno de ellos fue detenido en la playa y el otro en el núcleo de la parroquia en O Igrexario.

En el acto de ayer en Aldán, el delegado del Gobierno en Galicia destacó que en esta operación, que sería una de las más importantes contra el narcotráfico en la comunidad, se habían retirado casi 4.000 kilos de cocaína del mercado y se había dado un golpe de 100 millones de euros, que sería su valor en el mercado, a las mafias del narcotráfico. Calificó la operación de "histórica". Javier Losada proclamó que este alijo marca "un antes y un después", ya que abre nuevas hipótesis sobre la manera de trabajar de los narcotraficantes por la posible llegada a las costas europeas de sumergibles de esta entidad. Añadió que submarinos más pequeños ya se habían visto por las costas de Estados Unidos, pero es la primera vez que se detectó uno de este tamaño, con 20 metros de eslora, en Europa.

Sobre el submarino, Losada señaló que no se podía mostrar su interior a la espera de que los servicios de criminalística accedan y hagan un estudio, como también un análisis forense. Por su exterior, el submarino tiene aspecto de fabricación casera, ya que es de fibra de poliéster. Aunque es imponente por su tamaño, no deja de dar la imagen de una gran chatarra que hace pensar en que no pudo cruzar el Atlántico solo, sino con un barco escolta, que bien le aprovisionase de combustible o incluso que lo transportara a bordo hasta cerca de la costa.

Es más, el artefacto tiene enganche en la proa para ser remolcado. El material de poliéster del que está hecho no se sumerge y en el caso de hacerlo, le entraría agua. A su aspecto de fabricación casera contribuye también que los tubos de escape del motor salen por la popa y la hélice es como de un pequeño pesquero. Especialistas consultados apuntan a que a falta de ver el tipo de motor, el sumergible no se movería a más de 10 nudos por hora.

De la trayectoria del sumergible, Losada obvió dar detalles sobre si atravesó el Atlántico con apoyo de alguna embarcación, según el delegado, para no poner en riesgo la operación que sigue en marcha y está bajo secreto de sumario, que declaró la juez titular del juzgado número 1 de Cangas, que lleva el caso y que fue quien ordenó el martes el ingreso en prisión de los detenidos que están en la cárcel de A Lama.

La intención era ayer trasladar por carretera el batiscafo hasta la Escuela Naval de Marín, pero la dificultad del acceso por sel tamaño del transporte lo impidió y estaba previsto realizarlo a las once de la noche a la Zona Franca de Vigo, en Bouzas. Será la jueza quien determine el futuro de esta embarcación una vez que acabe el análisis de su interior.

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