"Indudablemente, a la crisis económica". El gerente de la Compañía de Tranvías, José Prada, culpa a la recesión y a la falta de empleo de la bajada de pasajeros en los autobuses urbanos. Desde enero y hasta mediados del mes de agosto se han perdido 255.000 viajeros, respecto a las cifras del mismo tramo del año pasado. De los 13,5 millones de usuarios que los vehículos rojos habían registrado en 2011 se pasó este año a unos escasos 13,3.

El descenso es casi del 2%, aunque el gerente de la concesionaria del transporte público asegura que, la cifra no es tan mala comparada con la media de caída del resto de España, que se sitúa en el 4%, más del doble de la bajada coruñesa.

"Se nota el parón, como se nota en casi todo, se nota en energía eléctrica y en el consumo. Todos sabemos que hay más parados, pues si hay más parados hay menos movimiento". Así, con una simple regla de tres explicaba ayer en Radio Coruña, el gerente de la Compañía de Tranvías que los usuarios de los autobuses urbanos hayan dejado de utilizar el servicio que ofrece en la ciudad.

La oposición ha abierto el debate sobre la revisión del acuerdo de la concesión y es que, mientras la empresa cerró el ejercicio de 2011 con unos beneficios de tres millones de euros, el Ayuntamiento abonó ocho millones a la firma en concepto de subvención a los usuarios del bonobús y para cubrir el déficit del tranvía.

Los tres partidos de la oposición, PSOE, BNG y EU-Os Verdes, instan al Gobierno local a que exija a la concesionaria del transporte que ofrezca un servicio de calidad, con frecuencias que se cumplan, con pantallas informativas que funcionen y con una flota renovada.

Desde enero de 2011 y hasta mediados del mes de agosto, las líneas del autobús urbano sufrieron la eliminación del carril bus, la apertura del centro comercial Marineda City, que hizo que la línea 11, a diferencia de otras como la 4, aumentase su número de usuarios y la subida de seis céntimos del precio del billete sencillo.

El Gobierno local defiende a Tranvías, aunque asume que la concesión de la que goza no es la más ventajosa para las arcas municipales. Dice que la empresa ha asumido la subida de seis céntimos de la subida del bus, cuatro en enero, que le correspondían por la revisión de precios y otros dos, del IVA que se aplicará en septiembre.