Yanina Ivaldi Imparte un taller de cuentacuentos en la librería Suévia

"Lo más importante al contar un cuento es que sea dinámico, no todos sirven"

"Los niños son el público más sincero" - "Cuando un cuentacuentos no funciona suele ser porque el narrador lee en el momento"

12.09.2015 | 02:19
La actriz argentina Yanina Ivaldi, cuentacuentos.

La actriz argentina Yanina Ivaldi impartirá un taller de cuentacuentos todos los martes de octubre y noviembre en la librería Suévia (Vila de Negreira, 32).

-¿Cuánto tiempo lleva trabajando como cuentacuentos?

-Tengo la carrera de arte dramático por el conservatorio superior de Buenos Aires. Desde hace tres años me dedico exclusivamente a esto, a partir de una obra de teatro que adapté a cuentacuentos.

-¿Es muy necesario improvisar en este tipo de narración?

-La improvisación ayuda mucho de cara al público, pero para llegar a ello tienes que aprenderte bien el cuento. La improvisación es una técnica: muchos se piensan que es hacer cualquier cosa pero no, todo lo contrario. Tienes que saberte bien el cuento, su estructura dramática para luego poder improvisar. Requiere cierto aprendizaje.

-¿E interactuar con los niños?

-Hay que tener en cuenta las edades. Hago los cuentos muy teatralizados, hago cosas con figuras o títeres, voy con vestuario? La palabra no puede ser monótona, tiene que tener intención. Contar un cuento lo hace cualquiera, pero los niños se pueden dormir (ríe).

-¿Qué es lo más importante para llegar al público infantil?

-Una de las cosas más importantes es la elección del cuento. No todos se dan para hacer un cuentacuentos, aunque todos los puedes adaptar. E introducirlo. Normalmente hago antes pequeños juegos, o pequeñas canciones, para darle dinámica. La dinámica del cuento es lo más importante, para que los niños no se aburran y estén atentos.

-¿Y en qué es lo que más se falla al contar cuentos?

-Estar leyendo el cuento en el libro. Uno puede tener el apoyo del libro para mostrar imágenes, pero tienes por lo menos que leértelo algunas veces e improvisar. Cuando he visto que los niños se aburren o que la narración no funciona muy bien es porque el cuentacuentos lee el cuento en el momento, normalmente. Es un error.

-Y el público infantil no se callará las críticas...

-Es el público más sincero que uno puede tener. No se callan, se van, empiezan a gritar, se levantan, quieren comer, un desastre. El peor público (ríe).

-¿Cómo gestiona el ritmo y la estructura de un cuento?

-Uso herramientas teatrales. La gestualidad ayuda mucho al ritmo. También hacer la introducción más pausada, y luego cuando se llega al conflicto darle un poco más de velocidad? Depende también del cuento. Yo utilizo música de fondo, sonidos, onomatopeyas? Si ves distraídos a los niños les haces alguna pregunta, sacas un objeto, escondes algo... Tienes un montón de herramientas para que el cuento sea dinámico.

-¿La cultura audiovisual de hoy hace que los niños atiendan menos a los cuentos?

-No he visto que afecte para nada, porque narro los cuentos de forma muy dinámica. El año pasado hice un cuentacuentos en una guardería, y la verdad es que me sorprendí porque los niños, se portaron súper bien. Y eran muy pequeños, de uno, dos o tres años. Luego hablé con la directora y me dijo que todos los días les leían un cuento. Se nota cuando hay lectura de fondo, tienen el hábito de leer y saben de lo que se trata. Luego, hay una edad en la que no están para cuenta cuentos. A partir de los diez, once años? Las niñas aguantan un poco más, pero los niños (ríe)?

-¿Los cuentacuentos se pueden aprovechar para adultos?

-Sí, por supuesto. Para adultos se le suele llamar narrativa oral. Yo me juntaba con un grupo de amigas: una tejía, otra hacía artesanía? Y una leía. Íbamos cambiando el rol. Para mí eso está buenísimo. Además, la lectura te abre la imaginación al cien por cien.

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