La sección segunda de la Audiencia Provincial celebrará esta mañana el juicio a un acusado de estafar a una entidad bancaria de la ciudad más de un millón de euros. El hombre se enfrenta a una petición de condena de seis años de prisión por parte de la Fiscalía.

El acusado, como socio y administrador único de una sociedad, suscribió el 28 de febrero de 2007 con el banco una póliza mercantil por la que esta entidad le cedía los créditos de deudores hasta el límite de los 705.000 euros. La póliza aumentó el 26 de octubre de ese mismo año hasta un límite de 900.000 euros y la sociedad podía solicitar a la entidad un anticipo del cien por cien de su valor, según el escrito de acusación de la Fiscalía.

El contrato funcionó con normalidad hasta el mes de octubre, pues el acusado obtenía el dinero inmediato a través del descuento de las letras de cambio ficticias libradas que no obedecían a operaciones comerciales realmente existentes, y que por ello no serían pagadas por el librado.

El importe de estas operaciones que se creían comerciales fue abonado a la sociedad del procesado por la entidad bancaria y, siempre según el escrito de acusación, fue destinado al lucro propio del acusado o de la sociedad. En total se descontaron 142 letras, todas ellas libradas, con distintas firmas pero con el domicilio del pago una cuenta titularidad del encausado, pero ninguna de las menciones referidas en las letras corresponde con una empresa.

En todas, según la Fiscalía, se han utilizado denominaciones con semejanzas con empresas existentes y consignando el nombre en anagrama o en forma abreviada con idéntico domicilio pero cambiando el número de la calle.

Ninguna de estas letras resultó ser atendida ni por la sociedad ni por el acusado, que pudo disponer de una financiación ilícita de 1.005.215 euros, por lo que se le acusa por un supuesto delito continuado de falsedad documental mercantil y estafa.

La Fiscalía pide seis años de prisión y una multa de doce meses con abono de una cuota diaria de doce euros, además de indemnizar en concepto de responsabilidad civil al banco.