07 de septiembre de 2010
07.09.2010
El 30 de octubre

El vuelo entre Alvedro y Amsterdam dejará de operar

El edil de Turismo, Henrique Tello, culpa a la Xunta de haber retirado la subvención al trayecto a pesar de ser "rentable"

07.09.2010 | 11:07
Un avión de Vueling, aterriza en el aeropuerto de Alvedro este invierno. / fran martínez

Lo anunció el concejal de Turismo, Henrique Tello, aunque la Xunta siempre aseguró que su ayuda tenía fecha de caducidad. La línea A Coruña-Amsterdam, igual que otras como Vigo-Bruselas, dejará de operar el 30 de octubre. Según el Gobierno autonómico, su colaboración se acaba aquí, ahora será cosa de la aerolínea y de Fomento mantener el destino si, como asegura Tello, es rentable

El aeropuerto de Alvedro dejará de contar con el vuelo A Coruña-Amsterdam el 30 de octubre. Esta conexión, que estaba subvencionada por la Xunta, con más de un millón de euros, dejará de estarlo el próximo mes, según aseguró el primer teniente de alcalde, Henrique Tello, ayer, durante el pleno municipal. El Partido Popular le recriminaba a los miembros del Gobierno local que no justificasen las subvenciones y ayudas recibidas a lo largo del ejercicio pasado cuando les contestó el concejal de Turismo, que se quejó de que el Gobierno autonómico decidiese "unilateralmente" retirar la ayuda a una línea que, según el portavoz de los nacionalistas, es "rentable". "A Coruña, el próximo año, no podrá justificar ayudas a Alvedro, ya que la Xunta, por negligencia o por interés suprimirá la línea de Ámsterdam el 30 de octubre, que dejará de funcionar".

"Lo que se termina es el patrocinio publicitario de la Xunta, igual que se acaba el de la línea Vigo-Bruselas", aseguró ayer una portavoz de la Consellería de Turismo, que dejó en manos de Vueling y del Ministerio de Fomento la decisión de mantener o no los destinos en los aeropuertos gallegos. El edil cierra ya la puerta a que lleguen apoyos de fuera de la Xunta para conseguir que la conexión directa Alvedro-Amsterdam siga en pie. "Fueron acciones promocionales que se acabarán en octubre y que se hicieron con el objetivo de potenciar Galicia como destino", aseguró la portavoz de la Consellería de Turismo, que anunció que serán ahora las aerolíneas las que tendrán que decidir si se quedan o no operando en los aeropuertos gallegos, eso sí, por su cuenta, sin la subvención autonómica -de cuatro millones de euros en total- con la que se instauraron este año.

El primer teniente de alcalde lamentó que la Xunta decidiese retirar no sólo la subvención a Vueling, sino que se quejó de que otras muchas ayudas les fueran también suprimidas a lo largo de este año, por lo que, a diferencia de otras ciudades, no tendrán "mucho que justificar" al final de este ejercicio, según Henrique Tello. Sobre las demás conexiones que oferta Alvedro, el concejal de Turismo dijo que se mantendrán, aunque "gracias a las subvenciones que les ofrece el Ayuntamiento" y no al desembolso de las arcas autonómicas.

Este anuncio se produjo durante la discusión en la que se enzarzaron los diferentes grupos de la Corporación en el pleno sobre el estado de la cuenta general del Ayuntamiento, un punto del que Gobierno y oposición tienen visiones más que encontradas. Mientras el líder del Partido Popular, Carlos Negreira, -que ayer se afanaba en debatir todos los temas, incluso los que que respaldó con su voto, como el del saneamiento de la ría de O Burgo y la petición de retirada de la prohibición estatal de endeudamiento municipal- acusaba ayer a los que llevan el bastón de mando en María Pita de no estar "en el siglo XXI" por no permitir que la oposición se llevase la cuenta general en un soporte informático y le obligase a consultarla en papel; Henrique Tello dudaba de la capacidad de sus oponentes políticos de analizar tal documento, ya que durante dos meses fue expuesto públicamente y pudo ser estudiado por los concejales que tuviesen interés en hacerlo.

Donde Negreira ve falta de inversiones, gasto "descontrolado", falta de austeridad y escasez de población, la portavoz del Partido Socialista, Carmen Marón, ve "catastrofismo" y "manipulación", ya que, pese a las quejas formuladas por el Partido Popular, la cuenta general del año 2009 no recibió, según sus informaciones, ninguna "alegación formal".

El líder de la oposición acusó ayer a los miembros del Gobierno local de no haber ejecutado 75 millones de euros, es decir, de haber dejado sin hacer 105 de los 230 proyectos anunciados a principios del ejercicio en la ciudad. "Se han gastado sin control 11.400 euros. No hay plan de austeridad. Se han gastado 1.529 euros cada día en canapés y saraos", acusó ayer al bipartito Carlos Negreira, que se quejaba de los más de 70 millones pendientes de cobro que tiene el Concello y de los más de 1.500 habitantes que, durante el ejercicio anterior había perdido la ciudad. "Se cumplen los peores augurios: menos inversiones, menos habitantes y más gasto sin control", sentenció Negreira que, ayer, se afanaba, como todos los que ocupaban un escaño en el salón de plenos, en hacer campaña, en echarse la culpa los unos a los otros para demostrar que sus alianzas son mejores que las del contrario.

El descuadre en los números de la cuenta general lo justificó la portavoz socialista con un detalle técnico: "El año contable no termina con el final del presupuesto, sino en diciembre", por lo que las obras que están todavía en ejecución se certificarán en 2010, de este modo, el gasto por habitante alcanzará, según Marón, los 1.152 euros y la deuda se estancará en los 295 euros. Difieren Gobierno local y oposición en su manera de interpretar los números de 2009, aunque eso no impidió ayer que PSOE y BNG se aliasen para aprobar la Cuenta General de la Corporación del ejercicio 2009 que, además de los datos del Concello, incluye los del Instituto Municipal Coruña Espectáculos (IMCE); la de Emalcsa y la de la Empresa Municipal Vivienda, Servicios y Actividades.

Donde los concejales del PP ven "inoperancia" y ausencia de cambios, Marón asegura que hay renovación y contenedores soterrados. "Dígame dónde quieren los contenedores que se los ponemos rápidamente", aseguró la concejal de Hacienda, que aconsejó a Negreira que "patease la calle" y que se "alegrase de los éxitos del Gobierno local", que ayer, se mostró más bipartito y coaligado que nunca llevando al pleno mociones conjuntas, que consiguieron su apoyo y, en ocasiones, también el de la oposición. Con estas acciones, los concejales nacionalistas y socialistas quisieron acallar las dudas de los que creen que, cada formación, va por su lado y que no existe un proyecto común en el Concello.

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