03 de octubre de 2020
03.10.2020
La Opinión de A Coruña
Antonio Río | Comisario de la exposición sobre la obra coruñesa de Fernández-Albalat

"El interés por Albalat hace plantear una ruta turística sobre su obra"

"Intentamos difundir edificios suyos no estudiados pero que construyen la ciudad"

03.10.2020 | 00:57
Antonio Río, en la muestra sobre Albalat, con su mesa de trabajo y el plano de una de sus obras.

En el pleno que le nombró Hijo Predilecto de A Coruña, la alcaldesa dijo que todos los coruñeses hemos estado alguna vez en un edificio de Albalat. ¿Es algo en lo que no reparamos?

Es cierto, porque conocemos las obras más significativas y que han sido estudiadas, pero de muchas obras que están en puntos importantes de la ciudad no tenemos la consciencia de que él es también su autor. Lo que estamos intentando poner en valor es que gran parte de la imagen moderna de la ciudad se debe a Albalat y, más allá de sus obras más emblemáticas, difundir otras que hasta ahora no han sido estudiadas y que también son muy significativas porque son las que construyen la ciudad.

¿Se ha divulgado poco su obra pese al prestigio que tenía?

Sí, porque si se compara con otros arquitectos de su misma época, casi todos han sido objeto de estudio, homenajes y reconocimientos y, en cambio, con él estamos empezando a ahora a reconocer que su obra tiene un valor tan significativo como la de otros arquitectos que han trabajado en otros lugares.

Y, además, abordó todos los tipos posibles de edificación.

Efectivamente. Era algo muy propio de los arquitectos de su tiempo, que trabajaban no solo muchas tipologías diferentes, ya que en la exposición vamos a ver la industrial, residencial y docente, pero hay otra cosa también muy interesante y que es que trabajaba en todas las escalas del diseño. Hacía urbanismo con trozos de ciudad como la Unidad Vecinal del Barrio de las Flores y al mismo tiempo todas las piezas del edificio, ya que también diseñaba los muebles, los elementos de carpintería y las cerrajerías.

Se dice que fue un innovador. ¿Qué introdujo en la arquitectura gallega de su tiempo?

Más que introducir algo, lo que hizo fue poner a Galicia en el rumbo de la modernidad. Tomó los principios más relevantes del Movimiento Moderno, que hasta ese momento no habían llegado a estas latitudes, como base de su trabajo, la racionalidad o el uso de elementos industriales, y al mismo tiempo lo integra con la tradición constructiva local, ya que utilizó muchísimo las galerías, pero no de la manera que se hacía hasta el momento, sino con materiales y un lenguaje modernos. Por eso Albalat fue un pionero y nos colocó en el corriente más internacional del momento.

Al margen de los edificios más destacados ¿cuáles pasan desapercibidos para los coruñeses?

Al mismo tiempo que el concesionario de Seat y la fábrica de Coca-Cola, hizo piezas residenciales como los edificios de los bancos de Bilbao y Vizcaya en Durán Loriga, el del Casino, el de avenida de la Marina 31 o el de Puerta Real. Yo pondría en valor esas piezas que son las que construyen el tejido urbano más que las emblemáticas porque esas ya las conocemos.

¿Sería aconsejable protegerlas en el plan general?

En la arquitectura moderna todavía es muy reciente el concepto de protección, no hay una sensibilidad colectiva. Es necesaria, pero para integrarla en un catálogo de patrimonio deberíamos tener esa sensibilidad para entender que la arquitectura moderna puede ser tan valiosa o más que la histórica.

¿Cree que iniciativas como esta exposición contribuirán a que se proteja la obra de Albalat?

Espero que sí. Siempre se dice que para valorar algo primero hay que conocerlo y con esta semana que estamos dedicándole la intención es darlo a conocer y que se vaya logrando esta protección.

¿Qué joyas escondidas puede descubrir el público en esta exposición?

Para muchos no va a ser un descubrimiento porque lo tenemos siempre presente, pero el edificio de la plaza de Pontevedra que cierra la Pescadería pocos saben que es de Albalat y tiene una historia interesante porque planteó varias propuestas para él. Lo curioso es que realmente son dos edificios porque tiene una función administrativa y otra residencial. Lo que hizo en colaboración con Jacobo Rodríguez-Losada Trulock fue separarlas verticalmente colocando un edificio encima de otro marcando la diferencia de una manera monumental. Esa solución da continuidad al tejido histórico de la Pescadería y se abre a la ciudad nueva con ese cierre de la plaza de Pontevedra.

¿Hay interés por conocer su arquitectura a través de esta semana?

Nos ha sorprendido que todas las actividades organizadas, como las rutas guiadas, se completaron en muy poco tiempo, lo que puede hacer plantear que la ruta Albalat se mantenga en el tiempo como una de las rutas turísticas del Ayuntamiento, ya que se hace con grandes arquitectos en otros lugares.

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