Doña Emilia prepara su regreso por el centenario de su muerte. El Gobierno local ha abordado desde su llegada a María Pita la reordenación del parque de estatuas de la ciudad con la recuperación de algunas esculturas desaparecidas o la búsqueda de acomodo a otras nuevas. Una de las actuaciones más significativas está planificada para 2021: la recuperación de la estatua original de Pardo Bazán.

Hace más de tres lustros que la granítica dama sentada abandonó la que había sido su atalaya entre los viandantes del parque durante casi noventa años. Lo que iba a ser un adiós momentáneo para restaurarla e implantarle una mano nueva, tras sufrir repetitivos actos vandálicos asociados a las concentraciones nocturnas, se convirtió en una estadía perenne en el agujero negro de los almacenes de Agrela. Allí, entre oxidadas señales, farolas antiguas y toda clase de objetos, espera desde entonces.

Agra de San Amaro, posible destino del homenaje a los Hermanos de la Lejía

Sigue ocupando su lugar la réplica de bronce, realizada por el coruñés Manuel Ferreiro Badía, que defendió que otra ubicación adecuada para la exhibición de la versión primigenia, con mayor protección que en los jardines, sería la fábrica de Tabacos, lo que la convierte en otra posible ubicación. La réplica fue inaugurada y colocada en 2007 tras la inquietud surgida entre los vecinos cuando la ausencia de condesa iba ya para los tres años y el hueco que había dejado solo lo llenaba una placa. Ante las dificultades encontradas entonces para la restauración de la extremidad y la amenaza todavía presente de los excesos juveniles de las noches de botellón, el Gobierno de Javier Losada decidió situar en el pedestal una sustituta que hoy en día mantiene su interinidad. El centenario de Emilia Pardo Bazán es la fecha elegida para que se acabe la provisionalidad y la condesa original vuelva a salir a la luz.

No es la única decisión de este tipo en la ciudad. La primera fue la recuperación de la estatua de los liberales, realizada por José Castiñeiras y que homenajea a los coruñeses que se rebelaron contra el absolutismo de Fernando VII en 1889. Retirada por la reforma de la plaza de As Conchiñas en 2015, desde hace más de un mes engalana de nuevo el emplazamiento tras realizarse en el entorno obras de pavimentación y adecuación. El conjunto, que ahora descansa sobre un pedestal, estuvo años confinado en las naves municipales, idéntica situación que el monumento a la escritora de Los Pazos de Ulloa.

La estatua sustituta. | // C. PARDELLAS

No solo habrá obras recolocadas o recuperadas, hay dos nuevas adquisiciones que buscan su lugar en la ciudad. Una es la de los Hermanos de la Lejía, donada por Selva García Pomes, argentina, hija menor de Pepín, exiliado y único superviviente tras el golpe militar que logró escapar a Argentina, vía Francia.

La obra, realizada en honor a su padre represaliado y a sus tíos fusilados, mide doce metros de alto y ha sido confeccionada durante nueve meses por Ramón Conde, autor del Guardián de la Torre o los Redeiros de Vigo, entre otras composiciones. La donante desea que esté ubicada en el entorno del paseo marítimo y la magnitud del conjunto aconseja buscar un espacio amplio para aligerar el encaje de una obra, que contiene cuatro representaciones masculinas apoyadas una encima de la otra y que finaliza con la figura superior sosteniendo una bola del mundo. La escultura será un tributo a esta familia, también un “homenaje a las ideas por las que ellos lucharon”, según Conde, que creó el conjunto tras escuchar a la ideóloga de la iniciativa y empaparse de las experiencias vividas en familia en el exilio.

Una gran sardina de Miguel Couto busca sitio en Monte Alto, epicentro ‘choqueiro

La primera ubicación barajada fue en la zona de Percebeiras, pero existen informes que apuntan el negativo impacto que se produciría con su presencia. La idea, además, no contó con una buena acogida vecinal.

Una de las alternativas es la rotonda del paseo en el Agra de San Amaro, un lugar en el que además establecería un diálogo y una ruta de la memoria ante la cercanía de la cárcel de la Torre y el conjunto del campo da Rata, donde fueron asesinados Bebel, Jaures y France. Es una zona protegida y requerirá un estudio detallado.

Tributo al Entroido coruñés

La otra escultura que busca destino es una gran sardina, confeccionada por el malpicán Miguel Couto y que tendrá como destino final Monte Alto, ya que se levantará como un tributo al carnaval coruñés y debe estar en su epicentro. El entorno de la plaza de España, la calle de la Torre y las vías adyacentes es el que se estudia para ubicar la obra de un creador con piezas en Madrid, Barcelona y multitud de puntos de Galicia.

El boceto de la obra de los Hermanos de la Lejía. | // C. PARDELLAS