La sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña, de acuerdo con el veredicto del tribunal del jurado, ha condenado a once años y medio de cárcel, como autora de un delito de homicidio, a la mujer que en marzo de 2019 asfixió a su madre en A Coruña.

Los jueces, según se refleja en el fallo remitido por el Tribunal Superior de Xusticia de Galicia, han tenido en cuenta a la hora de dictar sentencia la agravante de parentesco y la atenuante de confesión.

El inminente desahucio de la vivienda en la que ambas residían, según consta en la sentencia, "actuó como detonante" de los hechos.

La condenada, durante una discusión debido a la orden de desalojo del piso, "cogió un cojín o una almohada y, con intención de acabar con la vida de su madre, presionó con dicho objeto el rostro de esta", ocasionándole la muerte, según consta en la resolución.

El jurado popular de esta vista, celebrada en enero, declaró a la acusada culpable de homicidio, por mayoría de siete a dos.

Los hechos se remontan a marzo de 2019, cuando la procesada y su madre iban a ser desahuciadas de la vivienda en la que ambas vivían en la calle Perú de A Coruña, en el barrio de San Roque.

Tras una discusión, relataba la Fiscalía en su escrito de calificación, la sospechosa cogió "un cojín o una almohada" y "con intención de acabar con la vida" de su madre presionó el rostro de esta "obstruyendo por completo sus vías respiratorias" hasta que estuvo "segura" de que dejaba de moverse.

La procesada, prosigue el fiscal, redactó una nota en la que confesó que había asfixiado a su madre y aseguraba que se reuniría con ella tras terminar "una deuda".

Después, supuestamente retiró en un cajero el dinero correspondiente a la pensión que había cobrado su madre ese mes y apagó el móvil, permaneciendo en paradero desconocido durante dos semanas, cuando ella misma se entregó a la Policía en Málaga.

Por su parte, la abogada de la defensa argumentaba que su representada padece un trastorno disociativo que "altera de forma grave" sus capacidades psíquicas y asegura que la madre de la acusada "ingirió paracetamol en grandes cantidades" para quitarse la vida.

Así, consideraba a su patrocinada autora de un delito de homicidio imprudente o, subsidiariamente, de auxilio al suicidio, y pedía que se contemplara una eximente de trastorno mental.