En el campus de Elviña hay un pequeño edificio hecho con conchas de mejillones. Un ejemplo de reciclaje y sostenibilidad fruto del proyecto Valoración de las conchas de bivalvos gallegos en el ámbito de la construcción desarrollado desde la Universidade da Coruña. Ahora, la cátedra Hijos de Rivera-UDC de Desarrollo Sostenible ha concedido su primer premio a la tesis Evaluación de la concha de mejillón para el desarrollo de diferentes biomateriales de construcción, realizada por Carolina Martínez, bajo la dirección de los doctores Belén González y Diego Carro, de la Escuela Superior de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos.

“Se probaron diferentes materiales, en total siete, mezclados con conchas de mejillones”, recuerda Martínez, que explica que este producto tiene diferentes aplicaciones “como áridos para la fabricación de hormigón, morteros de revestimiento y como aislante térmico”.

El proyecto se desarrolló durante dos años y concluyó con la construcción de “un módulo experimental de 40 metros cuadrados útiles”. “Se le dio la forma de concha de mejillón abierta”, comenta.

¿Y por qué este molusco? España es, según explica la Universidad, uno de los principales productores mundiales de mejillón. La producción anual de las costas gallegas es de aproximadamente 200.000 toneladas, por lo que se generan sobre 25.000 toneladas de residuos, que solo se reciclan parcialmente. Este proyecto, en cambio, les da una nueva vida. “En la parte superior pusimos conchas enteras para que se pueda identificar perfectamente”, indica Carolina Martínez. También hay trozos de mejillón en las paredes, el suelo y los cimientos del edificio. Ya que la eficiencia energética y la sostenibilidad son “parte clave del proyecto”, la construcción cumple con los criterios de una “casa pasiva”.

En base a este proyecto se hizo una tesis doctoral que ahora recibe el reconocimiento de Hijos de Rivera-UC, que buscan impulsar proyectos de investigación, docencia y transferencia de conocimiento en la búsqueda de un desarrollo sostenible.