La alcaldesa, Inés Rey, conoció ayer durante una visita a la refinería de Repsol la evolución de la obra del traslado de crudo al puerto exterior de punta Langosteira a través del poliducto que conectará la planta con la dársena. Acompañada por la directora de la refinería, Natalia Barreiro, la regidora recorrió parte de las 40 unidades que conforman las 150 hectáreas del complejo industrial.

Empleados del área de conversión explicaron a Rey tanto los procesos de la nueva planta como el funcionamiento de alta tecnología de la sala de control de Nostián, uno de los dos cerebros del complejo. “La apuesta por las energías sostenibles no tiene vuelta atrás y en el Concello estamos plenamente comprometidos con la transición energética y la Agenda 2030”, destacó Rey, que constató los avances hacia un modelo energético descarbonizado.