Kiosco

La Opinión de A Coruña

Los inquilinos del cine París reciben licencia para las obras del nuevo local de hostelería

El edificio se convertirá en establecimiento de hostelería con actos culturales | La previsión es que abra en noviembre

Fachada del cine París. | // CARLOS PARDELLAS

La reforma del cine París, en la calle Real, ya tiene el visto bueno municipal. Los nuevos inquilinos de este emblemático local han recibido la licencia de obra para convertirlo en un establecimiento de hostelería. Los trámites empezaron hace casi un año, cuando el grupo hostelero, procedente de Madrid, firmó con los dueños del cine París un alquiler a largo plazo para abrir un nuevo local de ocio en la zona.

Las obras se iniciarán “de forma inminente”, según fuentes cercanas al proyecto, para poder abrir el establecimiento al público a partir de la tercera semana de noviembre, de acuerdo con las previsiones de los responsables. Este local abrió, antes de la reforma, para celebrar presentaciones de libros y proyectar una película. También se había organizado en diciembre de 2021 una fiesta de fin de año en el establecimiento, que se convertiría en discoteca por un día —incluso se agotaron las entradas—, pero no se pudo llevar a cabo por las restricciones del coronavirus impuestas por la Xunta. Desde entonces, el cine París permanece cerrado, a la espera de una licencia de obra que se notificó ayer por la mañana.

El proyecto de reforma ya pasó el pasado mes de mayo por la comisión asesora del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) de Ciudad Vieja y Pescadería, que le dio el visto bueno, aunque los nuevos inquilinos, la sociedad Urban París Real Ocho, deberán seguir una serie de pautas en las obras para respetar el inmueble. Se fijaron tres condiciones: las carpinterías tendrán que ser de madera pintada; los marcos exteriores de los huecos serán idénticos a los del resto del edificio; y las barandillas, de cristal. Además, los promotores deberán recuperar la composición y las características originales de la fachada.

La comisión municipal avisó de que el proyecto de nueva actividad en el antiguo cine París debe ser “coherente con el proyecto arquitectónico” y establece que en el interior del edificio deben quedar definidas las instalaciones de “ventilación, extracción, aislamiento acústico, protección contra incendios, definición de las distintas zonas de uso, saneamiento, conexión de este con la red general y disposición de mobiliario y aforo previsto”.

Con el permiso de obra ya concedido, los planes del los inquilinos del cine París sitúan la apertura a mediados de noviembre. La idea es inaugurarlo con una fiesta de gala. El local de hostelería también será utilizado para presentaciones de libros, proyecciones de películas y conferencias, entre otras actividades culturales.

De esta forma, el edificio del número 8 de calle Real pasará a tener uso hostelero después de haber sido un cine y, en los últimos años, una tienda de ropa. La primera vez que se inauguró una sala cinematográfica en este inmueble fue en 1908. Entonces el nombre era Salón París. No fue hasta febrero del año 1951 que se rebautizó como cine París, como todavía se le conoce ahora. Su última sesión fue en el año 1999. Después, el grupo Inditex lo alquiló y abrió un Pull and Bear, que cerró definitivamente el pasado verano. Cuando el grupo de Amancio Ortega anunció el fin de su actividad en el cine París, ya se especulaba con la posibilidad de que el local se convirtiese en un bar, restaurante o pub.

Los nuevos inquilinos reabrieron el establecimiento en octubre, de forma provisional, para presentar libros como Tournée La Coruña Paris, impresiones de un viaje en 1909 del alcalde coruñés, Francisco Ponte y Blanco. También se proyectó la película El ataque de los muertos sin ojos, dirigida en 1973 por Amando de Ossorio.

El Avenida, el otro cine en transformación

El cine Avenida, en el Cantón Grande, fue otra de las salas míticas de la ciudad y, como el París, también está en proceso de transformación. La propietaria, Abanca, lo reformará para convertirlo en sede de parte de sus servicios centrales. La entidad bancaria logró en febrero la licencia de obra —tras tres modificaciones— para iniciar la reforma del inmueble, que permanece vacío desde 2007. El proyecto está firmado por la arquitecta coruñesa Elsa Urquijo, que colaboró en proyectos vinculados a Inditex o a sus fundaciones, como la tienda de Zara Home de la plaza de Lugo o el centro de Padre Rubinos. La obra, con un coste estimado de 3,9 millones de euros, deberá respetar los elementos originales de la fachada y mantendrá, rehabilitada, la sala de proyecciones. El edificio se construyó en 1941. Fue el último proyecto diseñado por el arquitecto coruñés Rafael González Villar, que también planificó el Kiosco Alfonso. El cine abrió sus puertas en marzo de ese año, y se mantuvo durante décadas hasta que cerró en 1997. También había negocios y viviendas, pero diez años después todo había desaparecido.

Compartir el artículo

stats