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La Opinión de A Coruña

Robobo, un ‘compi’ para aprender

El dispositivo diseñado y fabricado en A Coruña sirve de apoyo a alumnos de la Universidad Vrije, de Ámsterdam, con la asignatura de robótica

Fran Bellas, con Robobo. | // ANDRÉS PEREIRA

El robot Robobo nació en 2018, así que, en el mundo de la robótica es ya “un veterano”, según explica el catedrático en Ciencias de la Computación de la Universidade da Coruña y asesor de formación del proyecto tecnológico Mint SL, Fran Bellas.

“En el grupo de investigación en el que trabajo y en la docencia que damos en la Universidad, que está centrada en robótica, surgió la idea de hacer un robot que nos permitiese modernizar la docencia en robótica a bajo coste, para que todos los centros, no solo los universitarios, sino también los institutos, pudiesen tener un robot con buenas condiciones técnicas y pensamos en combinar una base con ruedas con el smartphone del alumno y, de esa manera, aprovechamos toda la capacidad técnica del teléfono en una base que es relativamente barata”, comenta Bellas, que señala que esta herramienta se utiliza no solo en institutos gallegos sino también en universidades de España y Portugal y en “la universidad más importante de Ámsterdam”, la de Vrije, que usa ya desde un par de años el Robobo para sus clases de robótica.

En su primera incursión, la universidad holandesa se hizo con quince dispositivos y ahora han comprado otros diez más, para que sus alumnos sigan creciendo y aprendiendo con Robobo como compañero.

Bellas defiende que la robótica debería empezar a explicarse ya en los institutos, para que los jóvenes tengan mejores y más amplios conocimientos de esta ciencia. “En este caso hablamos de robótica inteligente, que junta la robótica con la inteligencia artificial. Lo habitual es que los robots que se usan para enseñar no tengan ni una buena cámara ni buena conectividad (wifi o bluetooth), porque todo eso es caro y tampoco tienen gran capacidad de cómputo, pero los smartphones tienen todo eso y más y, como los estudiantes tienen su propio teléfono, sobre todo a partir de los quince años, que son los alumnos que nosotros tenemos, pues tienen un robot a bajo coste y, si el teléfono se queda anticuado, se le cambia, porque la base sirve igual”, relata Bellas, que indica que, además del dispositivo físico, Robobo cuenta con unidades didácticas para avanzar en el aprendizaje. “Generamos mucho software y material para que profesores y universidades lo usen para explicar robótica autónoma. Todo gira en torno a un concepto más moderno de la robótica que habría que explicar”, describe Bellas.

En este caso, Robobo, que se fabrica íntegramente en la Universidade da Coruña, se centra más en la programación que en la construcción de la parte física del robot. Este invento es propiedad de la empresa Mint, que es una spin-off de la UDC en la que participan algunos profesores del centro, y que está explorando, según explica Bellas, una nueva línea de negocio, que es la Escuela Mint y que oferta cursos sobre robótica inteligente en los que se utiliza Robobo.

“El robot se puede utilizar físicamente, pero también un simulador que está disponible en la página web. Es un mundo virtual que simula el real y en el que puedes programar. Al principio, cuando empiezas a programar sueles cometer muchos errores y es más seguro hacer pruebas en un simulador que programar directamente en el aparato real. Es lo que se va a hacer en el futuro. Aprender a programar el robot en clases y cursos gracias a un simulador y, después, la parte final, será con el robot real. Para nosotros, Robobo es una herramienta con mucho potencial”, concluye Bellas.

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