Kiosco

La Opinión de A Coruña

“Es absurdo que el Puerto venda a la ciudad unos muelles que fueron de ella”

“El puerto exterior falló económicamente, lo debería financiar a pérdidas el Estado”

Ramón Marrades, ante unas pinturas de la Marina en 2020. | // CASTELEIRO/ROLLER AGENCIA

El economista urbano Ramón Marrades fue director de estrategia de la Marina de Valencia y acaba de impulsar el proyecto Puerto del Futuro, que a partir de una investigación con expertos internacionales desarrolla propuestas para modificar los muelles de la ciudad mediterránea. Este sábado estará a las 10.30 horas en el Circo de Artesáns para dar una conferencia sobre su proyecto y responder a preguntas de cómo se puede aplicar a A Coruña, dentro de unas jornadas organizadas por Marea que incluyen un coloquio en el que participará el exalcalde Xulio Ferreiro y un recorrido en barco.

¿Qué es lo más importante para el puerto del futuro?

Realizamos varios bloques de propuestas. El primero trata de aprovechar al máximo las infraestructuras existentes. Se plantea un sistema de coordinación portuaria, pues es absurdo que en el marco español se lleve a las autoridades portuarias a competir entre ellos. No tiene sentido que los puertos crezcan a expensas de otro a 80 kilómetros. Y también proponemos que los puertos, al revés de lo que pasa ahora, compensen a la ciudad de manera clara a través de la cesión de espacios por los impactos negativos que generan. También hablamos de abrir el puerto al máximo, ampliando las oportunidades de uso público. Otro bloque es el del Puerto verde: regenerar los ecosistemas, garantizar la conexión metropolitana de espacios verdes, crear una convivencia con el agua, y que el puerto no sea un consumidor neto de energía sino que la aporte, sostenible.

Habla de la compensación a la ciudad. En A Coruña se está plantando que el Concello, entre otras administraciones, compre los muelles interiores desafectados: Batería, Calvo Sotelo y, posteriormente, San Diego. El Estado ha rechazado cederlos gratuitamente a la ciudad.

Es absurdo que las administraciones públicas se vendan entre ellas, y que el Puerto le venda a la ciudad lo que originalmente era suyo. Planteamos un bloque de acciones que llamamos Un puerto democrático: las decisiones tienen que ser democráticas y esto tiene que estar formalizado. Que no se resuelvan en despachos y transacciones inmobiliarias. La ciudad debería tener un voz decidida en el futuro de las infraestructuras portuarias.

Una vez finalizada la carga y descarga en los muelles, ¿qué usos económicos se pueden mantener?

Uno de los usos más habituales ha pasado por los culturales y de innovación. Se tiene que priorizar el acceso público lo máximo posible, y hay cuestiones de economía azul, marina, energía... Calculamos que el impacto económico para la propuesta de Valencia es positivo en unos 1.600 millones de euros, creando unos 48.000 puestos de trabajo. También se trata de intentar mantener la actividad marinera, pero buscando su vertiente más innovadora.

¿Qué tipo de actividades componen la economía azul?

Tenemos la investigación, producción y diseño de productos de sostenibilidad ligados al mar, energías renovables, nuevos materiales... Está el futuro de la industria pesquera, formación, reparación de buques... Y toda la actividad económica relacionada con el patrimonio. Y el agua es un intangible valiosísimo. Entenderla como un espacio público hace que el valor de los terrenos se dispare. Pero tener nuevas actividades debe ser compatible con el uso ciudadano. Sería una pérdida total convertir los muelles en un polígono industrial o parque tecnológico: debe haber infraestructura pública y que la ciudad pueda tocar el agua con sus pies y sus manos.

¿Qué problemas plantea llevar a la práctica estos planes?

El problema en A Coruña y en otras partes no es tanto de inversión económica, sino institucional. Me parece un punto de vista desacertado que unos terrenos fueran regalados a la Autoridad Portuaria en su momento y ahora esta quiera aprovecharse y patrimonializarlos para financiar otro modelo de negocio que no tiene que ver con eso. Si hablamos del puerto exterior [que de acuerdo con un convenio original en 2004 preveía financiar esta obra con las urbanizaciones que se construirían en los muelles interiores], sus inversiones se deberían financiar con su propia actividad.

En A Coruña se compara nuestra situación con la de Valencia, argumentando que allí el Estado condonó la deuda.

Me parecen situaciones distintas. En Valencia se perdonó la deuda de la reconversión de un espacio público. En A Coruña se pretende perdonar la de un puerto económico fallido, una infraestructura fallida económicamente. Entiendo que la ciudad lo que tiene que pelear es para la devolución e integración de los terrenos portuarios urbanos, y el puerto en sí se tienen que apañar. El elemento central debe ser la lucha para la recuperación de los espacios.

Cuando habla de que el puerto exterior está fallido, ¿es porque cree que no recuperará su inversión con su actividad?

¡Pero es su problema! Se debería financiar a pérdidas de Puertos o con actividad portuaria. Pero son problemas separados. Se podría condonar la deuda del puerto exterior sin cambiar la situación del puerto interior, y eso sería una pérdida. En Valencia el objetivo fue recuperar los espacios para uso público y ciudadano. Una vez hecho esto, se condonó la deuda, pero no la del espacio portuario, sino la de un espacio ciudadano.

Compartir el artículo

stats