Cuando la Federación Española de Fútbol construyó dos campos en Visma, eludió instalar en ambos cubiertas sobre las gradas para proteger a los espectadores de las inclemencias atmosféricas. Quizás debían pensar que A Coruña es Almería y que aquí no llueve nunca y que, además, en un lugar elevado como ese, el viento es infrecuente. El Concello atendió las reclamaciones en este sentido e instaló una cubierta en uno de los campos, pero en una esquina alejada de las gradas, ya que así se protege a los asistentes del viento dominante. Pero la falta de asientos hace que algunos espectadores acudan a Visma con sillas de playa para presenciar sentados los partidos.