A la ciudad le esperan dos semanas de anuncios e inauguraciones, una agenda cargadita y planificada hasta el 8 de abril, fecha en la que ya estará prohibido hacer promesas desde las Administraciones públicas y usar las tribunas que estas ofrecen para repasar los logros de sus gobiernos. Por eso, los deberes de última hora se concentran en esta recta final. Hoy mismo, el director general de Transportes y la alcaldesa se van hasta la pasarela de Matogrande para presentar el nuevo diseño para Alfonso Molina. Otra actuación que espera corte de cinta son las naves do Metrosidero después de cuatro años. A partir del día 8, llegará otro clásico: las denuncias a la Junta Electoral por saltarse las reglas.