Seis minutos de “crueldad extrema”

La Fiscalía pide entre 22 y 27 años de cárcel para los acusados de matar a Samuel Luiz

Para dos de ellos, a los que aplica la agravante de discriminación, solicita la pena máxima

Las amigas de Samuel Luiz colocan flores durante una vigilia en el lugar donde murió.   | // V. ECHAVE

Las amigas de Samuel Luiz colocan flores durante una vigilia en el lugar donde murió. | // V. ECHAVE / Ana Carro

El escrito de Fiscalía que pide entre 22 y 27 años de cárcel para los cinco mayores de edad acusados de matar a Samuel Luiz la madrugada del 3 de julio de 2021, que adelantó ayer LA OPINIÓN, incluye la secuencia de los hechos de la paliza mortal, que duró seis minutos y que el Ministerio público considera de una “crueldad extrema”. A los cinco se les imputa un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento, con una pena de 22 años de prisión, aunque a dos de ellos les aplica la agravante de discriminación, lo que suma otros tres años y eleva la petición de condena a 25 años de cárcel, lo máximo que permite el Código Penal para este delito —de 15 a 25 años—. Al quinto acusado le imputa otro delito de robo con violencia porque se llevó el móvil de la víctima, por el que solicita otros cinco años de cárcel —un total de 27—. El juicio se celebrará con jurado popular.

  • La salida del pub. Los hechos relatados por el Ministerio público sucedieron en la zona del paseo marítimo frente al Playa Club, ya que tanto los agresores como la víctima habían pasado la noche en el pub Andén. La Fiscalía indica que Samuel Luiz, que tenía 24 años, abandonó el local “sobre las 2.46 horas en compañía de Lina”, su amiga, y “se dirigió hacia una bancada que da acceso al paseo marítimo” desde donde realizaron “una videollamada con una amiga en común”. Entre las 02.15 y las 02.47 horas, salieron del establecimiento de ocio de nocturno, “de forma escalonada”, algunos de los acusados.
  • El primer roce. La pareja formada por D.M.M. y C.S.B., para los que la Fiscalía pide 25 años de cárcel, coincidió con Samuel en la bancada de Riazor sobre las 02.57 horas, momento en el que, según el Ministerio público, D.M.M. se dirigió a la víctima “de forma agresiva” y le recriminó: “Deja de grabarnos”, a lo que Samuel respondió que “estaba realizando una videollamada”. La Fiscalía apunta que “por las palabras, gestos, forma de vestir, tono de voz y apariencia física” del joven coruñés “interpretó que era homosexual”, lo que desencadenó “una reacción mucho más virulenta” por la “animadversión” al colectivo. “Deja de grabar a ver si te voy a matar, maricón”, le gritó.
  • De las palabras a los golpes. Después de amenazarlo, D.M.M., “de forma sorpresiva y repentina, con ánimo de causarle la muerte”, se abalanzó sobre Samuel “golpeándolo con puñetazos y patadas”, relata el Ministerio público, que indica que, poco después, A.F.G. —la petición para él es de 22 años de cárcel— “se sumó a dicha acción”, siendo “perfectamente consciente” de la “brutalidad de la acción que estaban ejecutando y las gravísimas consecuencias que pudieran derivarse para la integridad física de la víctima”, que incluso cayó al suelo y A.F.G. lo atacó “por la espalda rodeándole con fuerza el cuello con su brazo”.
  • Intento de ayuda. Lina, la amiga de Samuel, que presenció la pelea desde el primer instante, “intentó ayudarlo a la vez que gritó que parasen”, según recoge el escrito de Fiscalía, en el que se detalla que la novia del primer agresor, C.S.B., que “compartía” la “animadversión” al colectivo homosexual, “apartó y empujó” a Lina, haciéndola caer al suelo para que no ayudase a su amigo. A continuación, a la pelea se unieron otras personas, entre las que se encontraban los dos menores de edad que ya han sido condenados por un delito de asesinato y los dos acusados: K.A.S.C., para el que la Fiscalía solicita 27 años de cárcel porque le imputa otro delito de robo con violencia porque se llevó el móvil de Samuel, y A.M.R., para el que pide 22 años. Todos los acusados, según el Ministerio público, eran “conscientes” de que “podían ocasionarle la muerte” a Samuel, que “no tenía ninguna capacidad de defenderse”.
  • Los golpes, en la cabeza. Aunque Samuel Luiz recibió puñetazos y patadas en todo su cuerpo, incluso cuando estaba derribado en el suelo, la Fiscalía detalla que “recibió numerosos y continuos golpes en la cabeza”, lo que hizo que estuviera aturdido.
  • Intento de huida con la ayuda de Ibrahima y Magatte. “En un momento dado y a duras penas”, relata el Ministerio público, la víctima logró incorporarse y “completamente aturdido y desorientado intentó abandonar el lugar”. Sus atacantes, no obstante, siguieron golpeándolo, momento en el que los ciudadanos senegaleses Ibrahima Diak y Magatte Ndiaye, que pasaban por la zona, trataron de “ayudarlo y alejarlo” de los acusados. Los persiguieron durante 150 metros y aunque parecía que los agresores “paraban en el ataque, volvían sorpresivamente a la carrera a por Samuel, que ni hizo ni fue capaz de hacer ningún acto hostil” contra ellos. Los golpes continuaron, “reflejo de una crueldad y deshumanización extremas”. En ese trayecto, D.M.M. le gritó: “Te voy a apuñalar, vas a morir”. Mientras, Ibrahima, que también fue golpeado, trataba de mantener en pie a Samuel y Magatte intentaba, “en vano”, dice la Fiscalía, “alejar con sus brazos a los agresores”.
  • Desplomado a las tres de la madrugada. A la altura de la confluencia de las avenidas Rubine y Buenos Aires, Ibrahima y Magatte decidieron cruzar a esta última donde “aproximadamente a las 03.00/03.03 horas”, indica la Fiscalía, Samuel “cayó al suelo desplomado e inconsciente mientras era golpeado” por los cinco acusados y los dos menores de edad. Cuando vieron a la víctima “inmóvil en el suelo”, todos ellos “se dispersaron por varias calles”. Ibrahima consiguió llevar a Samuel a la acera, donde instantes después acudió la policía y una ambulancia que lo trasladó al hospital de A Coruña, donde falleció a las 06.50 horas por un traumatismo craneoencefálico y hemorragia subaracnoidea.
  • Conversaciones posteriores. La pareja formada por D.M.M. y C.S.B. se dirigió hasta el parque Europa. Coincidieron con otras personas y el acusado dijo, sobre Samuel: “Quien le mandó al puto maricón meterse en eso, si era un puto maricón”. Los otros tres acusados y uno de los menores, expone la Fiscalía, se reunieron tras los hechos en el parque de San Diego “al ser conscientes de la gravedad de lo ocurrido y en la creencia de que Samuel había fallecido para comentar lo sucedido”. Además, K.A.S.C., que había robado el móvil de la víctima, el cual apagó a las 02.59 horas, se deshizo del terminal tirándolo a un contenedor.