El Barcelona cayó goleado en su estreno en Liga de Campeones ante el Bayern Múnich en el Camp Nou (0-3), un encuentro en el que los de Ronald Koeman fueron incapaces de rematar a puerta ante un rival netamente superior y que confirmó su dominio con un doblete de Robert Lewandowski.

Superioridad absoluta y aplastante. El Barça volvió a ser un juguete en manos del conjunto alemán, que dominó todas y cada una de las facetas del juego, le fue arrinconando en su área y que le hizo revivir la mayor de sus pesadillas: el bochornoso 2-8 de los cuartos de final de la Champions de 2020 en Lisboa. Thomas Müller, en un remate con fortuna a la media hora, y Robert Lewandowski, al cazar uno par de rechaces en la segunda mitad, sellaron la victoria para el campeón continental de 2020 y corroboraron las urgencias que atraviesan los de Koeman, que además perdieron por lesión a Jordi Alba.

Todo a pesar de que los azulgranas lo intentaron en el arranque, aunque se fueron diluyendo con los minutos fruto de la intensa presión del cuadro de Julian Nagelsmann, dispuesto a hacer sangre y con Musiala en estado de gracia.

Ya en el minuto 27, Araujo remató de cabeza una falta lateral botada por Memphis que se marchó fuera por muy poco, en la única ocasión culé de la primera parte, justo antes de que Müller consiguiese abrir la lata para premiar la insistencia bávara; el incombustible delantero alemán disparó desde fuera del área y su chut pegó en la espalda de Eric García, despistando lo suficiente al guardameta local (m.34). Mientras los de Koeman eran incapaces de acercarse a los dominios de Neuer en la reanudación, el portero azulgrana tuvo que volver a aparecer para desbaratar con el pie una ocasión clarísima de Sané, pero encajó dos goles más, ambos de Lewandowski.