La consultora tecnológica Altia, con sede en A Coruña, cerró el ejercicio 2021 con un beneficio neto de 8,7 millones, un 41% más que un año antes, mientras que el margen neto fue de 6,95% frente al 4,77% obtenido en 2020. La compañía informó ayer de los resultados correspondientes a 2021, cuando logró un volumen de negocio de 125,9 millones, un 3,1% menos que en 2020 cuando registró 129,9 millones.

El Ebitda se situó en 13,7 millones frente a los 11,7 de 2020, un 16,8 % más. “Estas cifras corroboran la buena salud del grupo, que dispone de los recursos necesarios para seguir desarrollando su proyecto en los próximos años”, indicó el presidente de Altia, Tino Fernández.

Además, el año pasado finalizó la integración con Noesis, sociedad portuguesa adquirida en 2020, por lo que su presencia fuera de España es cada vez mayor, con una apuesta reforzada por el negocio en Chile, con mayor presencia en organismos europeos y con la incorporación de negocio en Andorra, añade. “Nuestra actividad internacional supone ya aproximadamente la mitad de los ingresos del grupo y esperamos que siga creciendo en los próximos años”, añade Fernández.