La banca electrónica y el servicio de Bizum, gracias a las que podemos intercambiar grandes sumas de dinero en cuestión de días o segundos, han incrementado el número de operaciones bancarias en los últimos años. Pero a la hora de hacer la declaración de la renta, todavía existen algunas dudas sobre cómo tributan estas transferencias y a partir de qué cantidad Hacienda comienza a investigarlas.

La Agencia Tributaria establece en 10.000 euros la cantidad a partir de la cual hay que declarar. Por lo tanto, los ciudadanos están obligados a dar explicaciones por transferencias igual o superiores a esta cantidad, pero hay que recordar que el organismo vigila todos los movimientos y puede pedir en cualquier momento al banco que le suministre datos de la operación, independientemente de la cantidad enviada.

La Ley General Tributaria indica que los bancos están obligados a proporcionar a la Administración tributaria toda clase de datos, informes, antecedentes y justificantes con trascendencia tributaria relacionados con el cumplimiento de sus obligaciones.

 El procedimiento para dar cuenta de las transferencias superiores a 10.000 euros es el modelo SI. Quienes no lo cumplimenten, pueden enfrentarse a sanciones de entre 600 y hasta el 50% de la cantidad enviada. También se pueden imponer multas leves, de hasta 60.000 euros, o muy graves, de más de 150.000 euros, si no se justifica el origen del dinero.