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La Opinión de A Coruña

Un derrumbe sin precedentes por un problema oculto que no se detectó en las revisiones

El viaducto de la A-6 estaba en reparación por una “corrosión importante” de los cables de tensado | El tráfico permanecerá desviado por la N-6 por tiempo indefinido

José Miñones y Javier Herrero, ayer, durante la inspección del viaducto. | // L. O.

Un día después de desplomarse parte de un viaducto de la Autovía del Noroeste cerca de Pedrafita, el Gobierno ha iniciado la investigación para averiguar las causas del derrumbe. Y no parece que vaya a ser una tarea fácil ni breve, porque el hundimiento del tablero de 50 metros de largo carece de precedentes en la historia de la red de carreteras española. Como primeras hipótesis se señalan un problema oculto en la estructura que habría pasado inadvertido en las inspecciones técnicas o que el derrumbe se pudo desencadenar como consecuencia de los trabajos de reparación que se realizaban en el puente, motivo por el cual estaba cerrado al tráfico desde el pasado verano.

Varios vehículos circulan por la zona de arriba de donde se desprendió parte del puente. | // E. P.

Estas son las primeras conclusiones provisionales que ayer expuso el director general de Carreteras del Ministerio de Transportes, Javier Herrero, en una comparecencia ofrecida junto al delegado de la Gobierno en Galicia, José Miñones, en el centro de control de túneles de Pedrafita do Cebreiro (Lugo) después de visitar la zona del derrumbe, registrado a las 10.30 horas del pasado martes.

“Seguramente nos estemos encontrando con un problema adicional que hasta ahora no habíamos detectado ni se había mostrado. Es la sensación que tenemos”, admitió Herrero sobre el viaducto, que ya en su momento requirió una construcción compleja.

El desplome del tablero se produjo en el viaducto de El Castro en la A-6, en territorio leonés y a menos de un kilómetro de Pedrafita. Como estaba en obras de reparación por un problema de corrosión de los cables de tensado de la estructura, este tramo ya estaba cerrado en sentido A Coruña. Ahora también se bloqueará al tráfico el viaducto gemelo en dirección a Madrid, por lo que todos los vehículos se desviarán por la N-6 durante un periodo de tiempo “prolongado”, según indicó Miñones, ya que lo prioritario, además de investigar las causas del derrumbe, es verificar que el puente que queda en pie y que hasta la pasada madrugada funcionaba con normalidad, reúne todas las condiciones de seguridad.

La corrosión de los cables de tensado —van por el interior del tablero para sujetarlos— se detectó el pasado verano en un proceso de revisión de los viaductos puesto en marcha por el Gobierno central tras el colapso en 2018 del puente de Génova (Italia) en el que murieron 44 personas. Tras descubrirse se declaró en octubre por la vía de emergencia una actuación de 11 millones de euros para revisar el estado de las vigas y los cables. Esta partida fue complementada meses más tarde con otros 14 millones de euros, por lo que el montante total de los trabajos que se realizan en el tramo asciende a 25 millones de euros.

Para la reparación se contrató a una empresa gallega “de referencia a nivel internacional”, según declaró Javier Herrero, que defendió la “corrección” en sus actuaciones tanto del Gobierno como de la concesionaria. Añadió que el derrumbe pudo deberse a un vicio en la infraestructura que no había sido detectado hasta el momento o bien que se desencadenó como consecuencia de los trabajos, pero en todo caso, que el derrumbe no guarda relación con los problemas detectados anteriormente de “corrosión importante” de los cables. Por eso, reclamó prudencia hasta conocer las causas de un suceso que, según Herrero, “carece de antecedentes en la historia de la ingeniería civil de España”.

Avanzó que se revisarán todos los elementos de la infraestructura, incluida las cimentaciones sobre las que se asientan todos los pilares del viaducto, además de proceder a tirar el vano del viaducto que está desplazado como consecuencia del derrumbe y una de las pilastras, que motivará el cierre indefinido de la principal arteria de comunicación entre Galicia y el centro de la península.

El tráfico se desviará de forma indefinida por la N-6 y los siguientes pasos que se den, según Miñones y Herrero, no se acometerán hasta que la seguridad del tramo esté garantizada. “Vamos a ver las causas. No hay dos taludes iguales, como tampoco hay dos cimentaciones iguales”, manifestó el director general de Carreteras, quien comparó el diagnóstico médico con el análisis del estado de infraestructuras. “Si no hay un elemento que diga que hay que actuar, no hay motivos para hacerlo”, espetó.

El delegado del Gobierno, por su parte, subrayó que la A-6 y, por consiguiente, el tramo entre Pedrafita y Vega del Valcarce “es una prioridad” para el Ejecutivo central, que acometerá la “revisión en conjunto de la estructura” para “garantizar la seguridad” del tramo.

“Somos conscientes de la importancia de este tramo, tanto para Galicia como para Castilla y León. Vamos a trabajar para ofrecer las mejores alternativas posibles. Paciencia, prudencia, porque los desvíos se van a prolongar a lo largo del tiempo”, añadió.

Indicó también que toda la información disponible ya se ha trasladado tanto a la Xunta como a la Junta de Castilla y León.

Desde la Xunta, la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, pidió al Gobierno central “información y transparencia“ sobre el derrumbe. “Afortunadamente no tenemos que lamentar daños personales, ni heridos ni fallecidos. Eso es una buena noticia”, celebró Vázquez, indicando que el martes el secretario general de Infraestructuras, Xavier Flores, le trasladó la “poca” información que tenía hasta ese momento el Ministerio

Por su parte, el BNG ha presentado diferentes iniciativas en el Congreso de los Diputados para impulsar que se investiguen las causas de este suceso y se extienda el análisis de la seguridad a toda la autovía.

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