Los transportistas alertaron ayer de la situación “caótica” y de “descontrol” en la que se ha convertido atravesar la localidad lucense de Pedrafita do Cebreiro, para salir de Galicia, tras el desplome del viaducto de O Castro en la A-6 el pasado mes de junio.

El presidente de la asociación lucense del transporte Aetram, Diego Arias, señaló que, este fin de semana, hubo transportistas que estuvieron “dos horas” para conseguir cruzar la localidad.

“Esto supone un descontrol total, tanto en lo económico, porque es un gasto a mayores, como en el horario de entrega de mercancías y en horas de conducción”, se quejó.

Ante esta situación, Arias reivindicó “ayudas” al gobierno central para aminorar este “impacto”, aunque consideró que ni estas ni el nuevo trazado son la solución. “El nuevo trazado (para sortear Pedrafita) es aún peor y va a ser peor. Desde la administración no nos hacen ni caso, no obtenemos ningún tipo de respuesta”, afeó.

El presidente de Aetram estimó que, para su camión, “ir por Pedrafita supone 15 litros más de gasoil, más el tiempo que se pierde, porque un día normal hablaríamos de 15 ó 20 minutos, pero en este mes puedes llegar a perder hasta dos horas”.

Por su parte, desde la patronal de Lugo, el secretario general de la CEL, Jaime López, apremió al Gobierno a que apure los trabajos que se iniciaban el miércoles para derrumbar el vano aún en pie de O Castro.