El lago de As Encrobas, en Meirama, ya recibe a sus primeros visitantes desde este jueves 27 de mayo, una vez culminado el proyecto de rehabilitación ambiental de la antigua mina de lignito en Cerceda tras la transferencia de este espacio al Dominio Público Hidráulico. Vecinos y visitantes ya pueden disfrutar de este nuevo espacio natural de libre acceso que suma unas 230 hectáreas. El entorno incluye el lago artificial y su playa, así como las márgenes del entorno.

El proyecto, que contó con una inversión de 60 millones de euros, recupera el espacio afectado por la actividad minera con la creación de un lago de 2,2 kilómetros de longitud y un kilómetro de anchura (171 hectáreas) en el antiguo hueco de la mina, y la reforestación de los terrenos y de los depósitos de estériles de mina, cuya explotación se inició en 1980 y concluyó en 2008.

Naturgy ha acondicionado los accesos desde la senda del río Barcés en la zona del aliviadero del lago, con un paseo perimetral de 6,5 kilómetros. La transformación de la antigua mina de Lignitos de Meirama en un lago artificial ha generado “un gran espacio protegido de biodiversidad que supondrá un impulso al desarrollo económico, turístico y ambiental de la zona, por el valor natural del espacio creado”, según explica la empresa energética.

RESERVA DE AGUA

Naturgy señala que la “buena calidad de las aguas del lago” y su “enclave estratégico en cabecera de cuenca del río Barcés”, que abastece el embalse de Cecebre, lo convierte “en un reservorio de agua para el municipio de A Coruña y su comarca”.

“Es el primer caso del mundo de un lago de estas características que tiene potencial para ser usado para el abastecimiento a grandes poblaciones sin mediar un tratamiento intensivo previo de sus aguas”, destaca la empresa.