Después de más de un decenio oculto detrás de una valla y de la exuberante vegetación de la zona, el lago de As Encrobas ya está al alcance de todos los vecinos de Cerceda y de cualquier visitante. Naturgy procedió ayer a retirar el portón de acceso en la zona del aliviadero al río Barcés para dejar paso libre al recinto. Hay disponible un paseo perimetral de 6,5 kilómetros desde el que se puede contemplar buena parte de esta masa de agua, que nació tras el cierre de la mina de carbón.

La empresa había anunciado la pasada semana la inminente apertura del lago, pero no concretó el día. De hecho, la previsión era realizarla hace unos días y se retrasó. Ayer a media mañana, tras quedar abierto el paso, no había nadie, salvo los medios de comunicación y el personal de la propia firma energética. El único ruido que se podía escuchar era el de los pájaros que se encontraban por la zona. Los que acudan solo podrán acceder por la zona del aliviadero del río Barcés, en la zona este, en las cercanías de la iglesia de As Encrobas.

El lago de As Encrobas, en Cerceda, estará abierto al público desde esta semana

Augas de Galicia ha recibido los terrenos del dominio público hidráulico y la franja de terrenos de alrededor. Además, queda abierta al público la senda perimetral, que forma parte de la servidumbre de tránsito. Ahora queda pendiente la recepción de algunos terrenos del entorno, que son propiedad de Naturgy y que serán cedidos al Concello de Cerceda. El alcalde, Juan Manuel Rodríguez, explicó, en declaraciones a la televisión municipal, que una vez se haga oficial el traspaso de los terrenos se realizará un “plan estratégico” para desarrollarlos y admitió que ya hay “conversaciones” con la Federación Galega de Remo para hacer una pista de remo. También invitó a la gente a visitar el lugar, aunque pidió respeto al medio natural.

Un hombre, ayer, en el lago de As Encrobas tras ser abierto. | // CABALAR/EFE

El regidor, además, afirmó que el lago es un patrimonio de los cercedenses del que sentirse orgulloso. “A Coruña tiene la Torre de Hércules, Vigo tendrá las luces de Navidad, Santiago la catedral de Santiago, pero nosotros tenemos un lugar muy particular como es el lago de As Encrobas”, afirmó Juan Manuel Rodríguez.

La transformación de la antigua mina de Lignitos de Meirama en un lago artificial ha generado “un gran espacio protegido de biodiversidad que supondrá un impulso al desarrollo económico, turístico y ambiental de la zona, por el valor natural del espacio”, según dijo la empresa.

El proyecto, que contó con una inversión de 60 millones de euros, recupera el espacio afectado por la actividad minera con la creación de un lago de 2,2 kilómetros de longitud y un kilómetro de anchura (171 hectáreas) en el antiguo hueco de la mina, y la reforestación de los terrenos y de los depósitos de estériles de mina, cuya explotación se inició en 1980 y concluyó en 2008.

Otro de los usos que tendrá el lago será de reserva de agua. Naturgy señaló que la “buena calidad de las aguas del lago” y su “enclave estratégico en cabecera de cuenca del río Barcés”, que abastece el embalse de Cecebre, lo convierte “en un reservorio de agua para el municipio de A Coruña y su comarca”.