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La Opinión de A Coruña

José Maria Echevarría

Ojalá salgan las cuentas

Sé que por el Pirineo hay alguna central hidroeléctrica reversible, y ahora se habla de hacer una cerca de Cerceda, en el lago de As Encobras, el formado durante 8 años por las aguas del río Barcés que rellenaron el agujero que dejó la explotación minera de Meirama. ¿De qué se trata? Al igual que en muchos hogares aprovechamos las horas llamadas “valle” para poner a funcionar lavadoras, lavaplatos, etc. porque las tarifas eléctricas son favorables, en una central hidroeléctrica reversible se usa la energía eléctrica no demandada para bombear durante la noche el agua retenida a un embalse superior, agua que será usada para mover las turbinas en las horas “llano” y “punta” que son las de mayor demanda eléctrica. El sistema parece ingenioso, pero es muy costoso. El proyecto del que hablo, según datos que leo de lo publicado en este diario el 11 de marzo, baraja la cifra de unos 357 millones de euros y el plazo de ejecución de las obras es de casi 6 años. Esto sí que es conseguir energía renovable, porque el agua ahí está permanentemente, y, además, con el distintivo de sostenible sin perjuicios ni contaminación. Pero son muchos millones, ese el quid que los promotores estudian. Ojalá salgan las cuentas.

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