Opinión | SECCIón

‘Fachoesfera’ vs. terrorismo

El superministro Félix Bolaños estalló esta semana en el Congreso y le recriminó al PP que “todos los que no votaban a Feijóo en la cámara les parecían terroristas”. Miguel Tellado no estuvo suficientemente rápido para responderle que “todos los que no votaban a Sánchez les parecían de la fachoesfera”. Este es el nivel de la política en España que han contemplado esta semana los miembros de la Comisión de Venecia o con el que han tenido que lidiar en la Eurocámara en la resolución sobre las injerencias rusas en toda Europa. La simplificación es una constante de la política en la era de TikTok. La polarización, el paradigma en el que los spin doctors de la Moncloa y de Génova nos ha condenado a vivir en esta legislatura. Pero la banalización del terrorismo y de la irrupción de la extrema derecha en la UE quizás debería ser un límite infranqueable. En primer lugar, por respeto a las víctimas que todos dicen tener. En segundo lugar, porque el riesgo de caer en una democracia iliberal es real.

Los alquimistas de la Moncloa se encuentran cómodos en este barro para el que utilizan toda su maquinaria. El CIS de Tezanos coloca en el imaginario una posible pérdida de la mayoría absoluta del PP y condiciona la cocina de las encuestas hechas por empresas privadas. El Ministerio del Interior expande la idea de que Vox controla las protestas del campo. Un banco con participación del Estado publica que el gas y la luz fueron más baratos en 2023 que en 2019. Y con esa amalgama, el presidente Sánchez dibuja los límites de la fachoesfera, es decir, todos los que no le veneran en público y en privado. Feijóo, en cambio, se mueve peor en el barro porque, aún cuando está muy enfadado o alarmado, sigue pareciendo un hombre tranquilo, de manera que no remata el relato que los suyos le construyen en Europa para acorralar a Sánchez como amigo de los terroristas y de Putin. ¡Qué interesante sería que debatieran sobre quién paga la transición verde o sobre la autonomía estratégica europea!