Tarta de queso baja en calorías, postre ideal para no perder la línea

Te presentamos una versión más saludable de la clásica cheesecake evitando natas y azúcar

M.G.

La tarta de queso es uno de los postres más demandados en cualquier restaurante. Su textura y sabor hacen las delicias de cualquiera que pruebe un bocado. Sin embargo, la tradicional receta contiene muchas calorías, por lo que no es muy recomendable si lo que quieres es cuidar tu dieta.

Por esta razón, te presentamos una versión más saludable de la clásica tarta de queso fría, evitando natas, azúcar y demás ingredientes que boicotean nuestra línea. Un postre fresquito y ligero, pero sabroso, y que entre dentro de nuestro estilo de alimentación 'healthy'.

Ingredientes para hacer una tarta de queso baja en calorías

  • 50 g de galletas integrales sin azúcar
  • 35 g de aceite de coco
  • 200 g de queso crema de untar bajo en grasa
  • 125 g de yogurt natural 0% materia grasa
  • Edulcorante al gusto
  • 7 g de gelatina en polvo
  • 70 g de fresas
  • 30 g de frambuesas
  • 100 ml de agua
  • 4-5 g de gelatina

Cómo preparar la tarta de queso baja en calorías

Para preparar esta tarta de queso light, lo primero que tienes que hacer es triturar las galletas y mezclarlas con el aceite de coco a temperatura ambiente. Cuando esté todo bien integrado, vuélcalo en la base del molde y presiona con una cuchara hasta que quede completamente uniforme. Por último, déjalo reposar en la nevera mientras preparas el relleno.

En un bol, bate el queso crema con el yogur y, seguidamente, añade edulcorante al gusto y la gelatina, disuelta previamente en 2 cucharada de agua caliente. Cuando esté todo bien integrado y quede como una crema, prueba la mezcla y rectifica de dulce. A continuación, coloca la mezcla sobre la base de galleta y vuelve a reservar en la nevera.

Para preparar la capa de frutos rojos, lo primero que tienes que hacer es lavar y cortar las fresas y las frambuesas. Una vez hecho, ponlas a cocer a fuego medio en un cazo pequeño hasta que quede como una mermelada (y no te olvides de remover en el proceso). Retira del fuego y agrega la gelatina hasta que se disuelva bien. El siguiente paso será triturar la mezcla, para que no tenga grumos, y añadir endulzante si se desea más dulce.

Si no te apetece elaborar la capa superior de la tarta de queso, siempre puedes recurrir a una mermelada light de frambuesa o de fresa, para darle ese toque dulzón al postre.

Cuando hayas cocinado todo, saca la tarta de la nevera, pon la mezcla de frutos rojos y refrigera de nuevo, unas 2-3 horas, hasta que haya cuajado.

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