Suecia, nada sospechosa de gustarle las restricciones, se plantea endurecerlas para atajar la propagación de las nuevas variantes. Los ‘Fernando Simón’ de Italia, con una situación epidemiológica mucho mejor que la de España, han reclamado al menos un mes de confinamiento duro para frenar la variante británica en el país transalpino. ¿Debería plantearse ya lo mismo en España?

La situación es muy diferente en estos tres países, tanto epidemiológica como en cuanto a las medidas que han adoptado. Por ejemplo, en España las actuales medidas son mucho más duras que las de Suecia, que acaba de prohibir vender alcohol a partir de las 20.00 horas y que se plantea ahora cerrar centros comerciales, gimnasios y piscinas, o poner límites a las compañías de autobuses o trenes para que no puedan vender más billetes que asientos y que las reuniones están limitadas a un máximo de ocho personas. Italia, por su parte, no tuvo la ola de invierno de la que estamos nosotros bajando y su incidencia actual a 14 días es mucho menor que la nuestra; viene descendiendo desde el pico de la onda de otoño el 19 de noviembre, estando durante todo este mes de febrero en una meseta de 280-285 casos/100.000, y se plantean confinamientos perimetrales que aquí tenemos establecidos desde hace más de un mes. Ellos se plantean algunas medidas que en España están ya adoptadas desde hace tiempo. Aquí la situación es en este momento un poco extraña; por una parte, está disminuyendo la incidencia, aunque todavía en valores muy elevados, y por otra está aumentando la proporción de la cepa británica, algo que parece contradictorio, y que no sabemos cómo va a evolucionar a corto plazo.

¿Qué se debe hacer? ¿Aflojar las medidas o mantenerlas?

Creo que, tras haber visto afeitar las barbas de nuestros vecinos, es momento de ser muy prudentes y de esperar un poco antes de aflojar las medidas, al menos una semana, y ver cuál es la situación entonces. Lo ideal sería hasta que la incidencia bajase lo más posible, para que si viene una cuarta ola nos encuentre en mejores condiciones que la tercera y no nos descalabre. Por otra, hay que estar expectantes a ver qué sucede con la cepa británica, cuya evolución debe seguirse con mucha atención, sin descuidar tampoco las otras cepas de momento minoritarias.

¿Se está minusvalorando esta amenaza?

Me temo que sí. Las autoridades están muy presionadas. Estamos en los momentos más críticos de la pandemia, con la amenaza de las variantes encima de nuestras cabezas, y una pandemia que está cambiando en algunos aspectos, lo que debiera animarnos a ser muy prudentes. Veo mucha alegría que nos puede conducir una vez más a otro desastre.

¿Aumenta el riesgo estar en pleno proceso de vacunación?

El proceso de vacunación va muy lento, no depende de nuestro Sistema Nacional de Salud sino de la cantidad de vacunas que nos lleguen. En marzo posiblemente nos comiencen a llegar cada vez más vacunas, ya tendremos a partir del día 8, además de las actuales, la de Janssen de una sola dosis, que permitirá acelerar el proceso de vacunación. ¿Que sería mejor ahora? ¿Aprovechar los réditos de los sacrificios que han hecho los diferentes sectores económicos a lo largo de estos pasados meses y en especial desde el incremento de las restricciones hace algo más de un mes, aguantando un poco más y comenzando a aflojar cuando se pueda hacer sobre seguro y puedan reabrirse las actividades económicas con mayor seguridad, o por el contrario volver a lo que se hizo en anteriores ocasiones, empezar a abrir ya, cuyos resultados ya conocemos? Ahora además tenemos ahí las vacunas y cada vez estamos más cerca de tener a una mayor proporción de población protegida e incidencias más bajas, y en mejor situación para hacer frente a la amenaza de las nuevas variantes. Algunas, como la cepa sudafricana B1351, han obligado a las autoridades de Sudáfrica a suspender la vacunación con la vacuna de Oxford-AstraZeneca al comprobar en unos estudios preliminares que la eficacia protectora frente a la cepa sudafricana B1351 era de solo un 10%.

¿Es preocupante que en la comunidad gallega no tengamos un porcentaje aproximado de prevalencia de la variante británica, cuando Feijóo ya ha dicho que es la dominante?

Hay que incrementar la capacidad de detección de las variantes del coronavirus basada en la secuenciación. No sé en qué medida será posible en este momento, pero deben darse pasos adelante, pues no sabemos cuánto va a durar esta pandemia ni cuantas más variantes importantes irán apareciendo.