El presidente de Farmaindustria, Juan López-Belmonte, aseguró ayer que anular las patentes no va a resolver el tema de la producción de las vacunas contra el COVID y recordó que la industria farmacéutica en España ha jugado un papel fundamental.

Belmonte destacó que lo que cuenta para aumentar la producción es el abanico de múltiples colaboraciones que se han abierto entre todas las firmas farmacéuticas de cualquier rincón del mundo, que se han traducido ya en más de 260 acuerdos. “La producción de vacunas en el mundo antes del COVID era de 3.500 millones de dosis y ahora, gracias a estos acuerdos se prevé producir en torno a 12.000 millones de dosis”, señaló.

Hasta 240 organizaciones internacionales, sin embargo, se oponen a la nueva propuesta realizada por un grupo de países que plantea acuerdos voluntarios entre las propietarias de las patentes y otras farmacéuticas como solución para aumentar la producción. Estos acuerdos, recuerdan, ya se vienen alcanzando y no son transparentes ni aseguran que pueda cubrirse la demanda mundial porque vuelven a dejar el control del suministro en manos de las compañías bajo acuerdos muy restrictivos.