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Adiós a Isozaki: el arquitecto que embelleció A Coruña con una Domus frente al Atlántico

En 1995 creó para esta ciudad la también conocida como Casa del Hombre, un edificio resistente contra el viento y el salitre | Otro hito en su obra fue el Palau Saint Jordi

El arquitecto Arata Isozaki. | // LAURENT DOMINIQUE / EFE

Entre la realidad y la ilusión se movían los edificios de Arata Isozaki. Como esa Domus postrada ante el Atlántico desde 1995, cuando nació para embellecer la línea marítima de A Coruña. Se convirtió quizás en una ola más, aunque gigante, frente a la playa del Orzán. Su autor, el arquitecto japonés Arata Isozaki, fallecía ayer a los 91 años según informó su estudio. Como legado deja obras tan reconocibles como el Palau Sant Jordi, el Isozaki Atea de Bilbao o el ochentero Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles. Y para esta ciudad, esa Domus o Casa del Hombre asentada en el horizonte y resistente contra el viento y el salitre. Con Monte Alto y la Torre de Hércules al fondo.

Vista de la Domus en A Coruña. |   // CASTELEIRO / ROLLER AGENCIA

Vista de la Domus en A Coruña. | // CASTELEIRO / ROLLER AGENCIA

Arata Isozaki nació el 23 de julio de 1931 en Oita, Japón, en la isla de Kyushu (poco antes de la invasión de Manchuria). Aún era un niño cuando las bombas atómicas cayeron sobre las vecinas Hiroshima y Nagasaki. Aquel paisaje en ruinas marcaría su trayectoria. “Cuando fui lo bastante mayor para comenzar a entender el mundo, mi ciudad natal estaba destruida... en la orilla de enfrente, la bomba atómica había caído sobre Hiroshima, así que crecí en la zona cero”, recordaría al ganar el Pritzker en 2019. Con la sombra de esas ciudades sin edificios, estudiaría en la universidad de Tokio.

El prestigioso premio Pritzker de arquitectura llegó cuando ya era autor de proyectos tan reconocidos como el Museo de Arte de Gunma (1974), el Centro de Convenciones de Qatar (2011) o la Torre Allianz en Milán (2014). La Domus nació como una conversación de amigos, entre Arata Isozaki y César Portela (arquitecto de Pontevedra que sería el director de la obra). En un reportaje con este diario, Portela recordaba sobre esa Casa del Hombre que “sabíamos desde el primer momento que tenía que estar ahí arriba, como si fuera una vela al viento en la bahía del Orzán”. Y ahí sigue desde hace casi 28 años.

Efectos visuales en granito y pizarra

Para la Domus, Isozaki trazó un innovador diseño con una fachada curva de 110 metros de largo y 17 de altura. Dejó el protagonismo al granito y a la pizarra, con materiales muy resistentes para un edificio golpeado por el viento y el salitre del Atlántico. El granito y la pizarra continuarían siendo los principales materiales del arquitecto nipón. Con el modelo de la Domus, se alzaría en 2008 el Museo de Arte CAFA (Pekín) con 24 metros de altura y seis niveles. En un reportaje de LA OPINIÓN, César Portela indicó que Isozaki “se quedó tan contento con el resultado de la Domus que siguió con ese estilo”. Volverían a trabajar juntos en el parque compostelano de Vistalegre.

Según los estudiosos de Isozaki, para este arquitecto la estructura del edificio era un elemento de conexión entre la realidad y la ilusión para introducir sus efectos visuales. El perfil de la obra variaba en función del ángulo desde el que era observada. Además de con el Pritzker, el creador japonés también fue reconocido con numerosos premios internacionales como el de la Asociación de Arquitectos del Japón, el del Royal Institute of Arquitects o el de la American Academy. También fue profesor invitado en universidades tan destacadas como las de Harvard, Yale o Columbia.

“Todo el mundo quería un Arata en su ciudad”

“Todo el mundo quería un Arata en su ciudad”, concluye la arquitecta Beth Galí sobre el que fue su compañero de trabajo y amigo durante la construcción del Palau Saint Jordi. Más obras de Isozaki: la ampliación del Museo de Arte de Brooklyn, el Banco Volksbank Potsdamer Platz en Berlín, el Palladium de Nueva York...

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