Los radares fijos multan cada día en Galicia a 800 conductores, el doble que hace un año

La instalación de más cinemómetros y de sistemas que distinguen el tipo de vehículo, detrás del incremento - Las sanciones por el resto de infracciones cayeron en 2015

26.01.2016 | 11:26
Cabina de radar en un carretera gallega.

Pisar el acelerador más de la cuenta, viajar sin cinturón de seguridad, dar positivo en alcohol o drogas, hablar por teléfono móvil o escribir un mensaje al volante. Son las infracciones más frecuentes cometidas en las carreteras gallegas, donde el año pasado fueron sancionados 1.300 conductores cada día por infringir las normas de tráfico. Un balance que supone un aumento del 40% de las denuncias interpuestas el ejercicio anterior por los radares de la DGT, las patrullas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y los agentes de la Policía Local. Detrás de este incremento están las infracciones de velocidad detectadas por los cinemómetros fijos instalados en la red viaria de la comunidad. De hecho las sanciones por sobrepasar los límites de velocidad son las únicas que aumentan en el conjunto de las denuncias tramitadas el año pasado por Tráfico en Galicia. Hasta un total de 264.694 gallegos fueron interceptados por los radares fijos entre enero y noviembre de 2015, último mes del que la DGT tiene datos disponibles, lo que supone una media de 792 cada día. Unos datos que representan más del doble que los 126.162 expedientados en todo 2014 -una media de 345 al día-.

Detrás de este aumento está la mejora de la vigilancia en la red viaria gallega, ya que la tecnología ha permitido la implantación de nuevos tipos de radares más efectivos así como su ubicación en carreteras donde hace pocos años era imposible su instalación. El año pasado se instalaron tres nuevos cinemómetros de tramo (en la AG-55 a su paso por Arteixo, en la A-8, a su paso por O Fiouco (Lugo) y en la AG-64, en la bajada de As Pontes a Ferrol) y un sistema que lee las matrículas para saber el límite de velocidad de cada tipo de vehículo y permite distinguir si se trata de un turismo, un camión, una furgoneta o un autobús. En la actualidad, Galicia cuenta con una treintena de radares que se van alternando en las más de 60 cabinas fijas instaladas en los más de 17.000 kilómetros de la red viaria de la comunidad.

Estos nuevos sistemas pasarán este año factura al bolsillo de los conductores en Galicia, que batirán el récord de multas por sobrepasar los límites de velocidad. Más de 264.000 interceptados fueron pillados infraganti el año pasado por los radares fijos en la red viaria gallega, una cifra muy superior a los 126.0162 de todo 2014, los apenas 103.000 de 2013, los más de 125.000 de 2012 o los 119.697 de 2011.

Pontevedra fue la provincia gallega con más conductores sorprendidos por los radares fijos en los primeros once meses del año pasado: más de 108.000 -el 41% del total en la comunidad-. Le siguen en la lista A Coruña, con un total de 86.326 (el 32,6%), Lugo, con casi 54.500 y Ourense con más de 15.500.

Para el presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Mario Arnaldo, este aumento se debe a que Tráfico "usa las multas con fines recaudatorios". "No tiene explicación que bajen las denuncias en todos los conceptos pero que en cambio se hayan disparado las de los radares fijos", reflexiona Arnaldo, para quien este balance "es un fracaso desde el punto de vista de la seguridad vial, ya que cada vez se tendrían que poner menos multas"

Para la DGT, los radares disuaden a los temerarios al volante y no tienen un afán recaudatorio. Tráfico echa mano de las estadísticas de accidentalidad de los últimos años para analizar el descenso en más del 60% de los fallecidos en las carreteras gallegas. Detrás de este balance, según apuntaron ya el año pasado desde la Jefatura de Tráfico de A Coruña, hay varios factores: el plan de instalación de radares fijos iniciado en 2005, el permiso por puntos, la modificación del procedimiento sancionador o la reforma del Código Penal.

La mayoría de los radares fijos están en las autopistas y autovías. Los primeros se establecieron en este tipo de vías porque en ella hay acometidas eléctricas y la instalación es más factible, pero fundamentalmente para ir consiguiendo una bajada de las velocidades medias. Paulatinamente se han instalado en otro tipos de vías en las que hace pocos años no era posible por las dificultades técnicas.

El pasado mes de diciembre Tráfico instaló dos nuevos radares de tramo en Galicia, los primeros que controlarán la velocidad durante varios kilómetros en carreteras secundarias. Pero estos cinemómetros todavía no están operativos. Las vías seleccionadas por la DGT para estrenar estos dispositivos de tramo son la N-550, un tramo de 3 kilómetros en Santiago, y la N-525, un trayecto de 4 kilómetros en Sobral (Lugo).

Tras las denuncias por exceso de velocidad, las multas por circular sin cinturón son las más frecuentes en la red viaria gallega. Entre enero y noviembre del año pasado, los agentes de Tráfico interpusieron un total de 8.337 sanciones en la comunidad -una media de 25 cada día-, frente a las más de 11.700 en todo 2014 -32 diarias-.

Por ponerse al volante tras haber consumido alcohol o drogas, las patrullas interceptaron a un total de 7.968 conductores -una media de 24 cada día-, cuando el ejercicio anterior fueron denunciados más de 11.500 -31 al día-.

El uso del teléfono móvil al volante acarreó más de 6.100 denuncias en los primeros once meses de 2015, frente a las más de 9.000 del año anterior.

Tanto por viajar sin cinturón de seguridad como por conducir tras haber tomado una copa de más o alguna sustancia psicotrópica, las multas en Galicia han caído a la mitad en los últimos cinco años. En el caso del uso del móvil, el descenso es menor (-36%).

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